TIEMPOS DEL MUNDO

viernes, 5 de mayo de 2017

ENIGMAS DE LA HISTORIA: Las esferas de Klerksdorp

Se tratan de unos objetos metálicos que fueron hallados en forma paulatina por unos mineros en las cercanías del pueblo de Ottosdal, en el oeste de Transvaal (Sudáfrica) quienes trabajaban sobre estratos precámbricos de 2.800 millones de años de antigüedad. La singularidad de su aspecto externo induce a pensar un origen artificial para los ejemplares que actualmente se exhiben en el Museo de Klerkdorp, aunque algunos investigadores atribuyen a su forma un origen natural. Todas las esferas presentan una forma esférica y pulida, con una línea recta rodeando el diámetro mayor, frecuentemente acompañada de dos paralelas distribuidas hacia un lado y hacia el otro de la línea central. Debido a la aparente contrariedad entre la edad de la capa geológica en las que fueron halladas y el presunto origen moderno de las mismas, muchos especialistas opinan que las esferas pertenecieron a una civilización de tecnología avanzada, extinguida hace más de 2.800 millones de años, cuando la roca que las contenía comenzó a solidificarse. Los detractores de dicha teoría se inclinan a pensar que las piedras son el producto de nódulos de pirita y goethita de origen metamórfico. No obstante, el tallado de las líneas carece de argumento sostenible tanto por su caprichoso aspecto, como por la dureza del material con que tendrían que haber sido talladas. Según otros investigadores, como el profesor de geología A. Bissehoff, de la Universidad de Potchefstroom, las esferas pertenecen al aglomerado de la limonita. Sin embargo, los artefactos de Klerksdorp fueron hallados en nichos individuales, al contrario de la disposición con que suelen encontrarse los aglomerados de limonita. Actualmente, los arqueólogos Michael Cremo y Richard Thompson han reabierto el caso, investigando más profundamente estas curiosas esferas. Las conclusiones a las que han llegado han sido sorprendentes, y se recogen en su obra Arqueología prohibida. Han descubierto que las esferas de Klerksdorp no pueden ser de orígen natural, ya que su exterior está formado por una aleación de acero y níquel de gran dureza imposible de encontrar en la naturaleza, lo cual demuestra que fueron fabricados por entes inteligentes, hace millones de años. Llama la atención que su interior está hueco. Algunas de las esferas han sido seccionadas por los investigadores, y se ha descubierto que albergan en su interior un material esponjoso que al entrar en contacto con el oxígeno del aire, se desvanece rápidamente. Estas piedras pueden dividirse en dos tipos; Las primeras son de un metal sólido de color azulado con manchas blancas, y las segundas son huecas y repletas de un material esponjoso blanco. Según Roelf Marx, restaurador del museo donde están expuestas, una de las esferas empezó a dar vueltas sobre sí misma, estando dentro de una vitrina de cristal sin vibraciones externas. Este misterioso suceso ha fascinado a más de uno, y a raíz de esto se han realizado más experimentos para tratar de explicar tales reacciones.
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actualidad cultural
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