TIEMPOS DEL MUNDO

viernes, 20 de abril de 2018

NUBIA: El reino olvidado del Nilo

En los territorios que hoy conforman el actual Sudan (ubicado al sur de Egipto) surgió un enigmático pueblo llamado los kush - o kushitas - quienes llegaron a instaurar un poderoso reino y que eran denominados nubios por los antiguos egipcios debido a su piel negra. La fascinación que estos últimos tenían por sus vecinos era tal, que asimilaron su cultura y construyeron un sin numero de edificaciones y pirámides similares a las existentes en Egipto y que hoy existen en mayor cantidad y mejor estado de conservación, pero que debido a su aislamiento e inestabilidad política, son pocas conocidas en Occidente. Con el auge del terrorismo en la zona patrocinado por los EE.UU. (que ya logro dividirla en el 2011 creando un enclave denominado ‘Sudan del Sur’ en cuyo subsuelo existen grandes cantidades de petróleo), ningún viajero quiere aventurarse por el lugar y son muy escasas las noticias sobre hallazgos arqueológicos que llegan hasta nosotros. Precisamente una de ellas se dio a conocer la semana pasada, en relación al descubrimiento de unas tablas funerarias que cuentan con inscripciones de una de las lenguas más antiguas de África y que son indescifrables en su mayor parte, lo que acrecienta el misterio. Según informa Live Science, el hallazgo de estas tablas se dio en Sedeinga, un reconocido lugar debido a que alberga las ruinas de un templo en honor a la reina egipcia Tiye, quien vivió en el siglo XIV antes de Cristo, quien es mejor identificada por ser abuela del faraón egipcio, Tutankamón. El descubrimiento incluye un grabado en piedra de Maat, la diosa egipcia del orden, la equidad y la paz, que fue por primera vez, representada con rasgos africanos. Desde hace muchísimo tiempo, para ser exacto desde el siglo VII a.C. este lugar es considerado como una importante necrópolis que actualmente posee restos de más de 80 pirámides y un centenar de sepulcros. Es precisamente en este lugar de sepulcros, donde se han encontrado el mayor número de tablas, así mismo dinteles y estelas, las cuales hacen representación de la más grande muestra del idioma meroítico de los kushitas. Los arqueólogos franceses han encontrado una colección de textos en lo que se le considera una lengua misteriosa del antiguo Reino de Kush, que datan de hace 2 mil 700 años. Se trata de una lengua muerta y su sistema de escritura aún no ha sido descifrado, por lo que los hallazgos no pueden ser traducidos en su totalidad, a tal grado que los especialistas calculan que se trata de la lengua escrita más antigua del África subsahariana. "Su sistema de escritura, sigue resistiendo nuestro entendimiento", dijo a Live Science Vincent Francigny, arqueólogo del Servicio de Antigüedades de la Unidad Arqueológica Francesa de Sudán y codirector de la excavación de Sedeinga. "Aunque los textos funerarios, con muy pocas variaciones, son bastante conocidos y pueden traducirse casi por completo, otras categorías de textos a menudo permanecen oscuras. En este contexto, cada texto nuevo importa, ya que pueden arrojar luz sobre algo nuevo"."Cada texto cuenta una historia: el nombre del difunto y ambos padres, con sus ocupaciones en algún momento, su carrera en la administración del reino, incluidos los nombres de los lugares, su relación con la familia extendida con títulos de prestigio", dijo Francigny. A partir de estas inscripciones, "podemos, por ejemplo, ubicar nuevos lugares, o adivinar sus posibles ubicaciones, así como conocer la estructura de la administración religiosa y real en las provincias del reino. Los textos también nos dicen qué tipo de ciudad o asentamiento se conectó al cementerio que estamos excavando" aseveró. Los científicos notaron además que una serie de artefactos en Sedeinga estaban dedicados a mujeres de alto rango. Por ejemplo, en una estela - una losa de piedra decorada verticalmente – aparece el nombre de Lady Maliwara, a quien se la describió como la hermana de dos grandes sacerdotes de Amon, y que tuvo un hijo que ocupó el cargo de gobernador de Faras, una gran ciudad que bordea la segunda catarata del Nilo. Además, una inscripción de la tumba describió a Lady Adatalabe, que procedía de un linaje ilustre que incluía un príncipe real. En Nubia, el trazado de la descendencia a través de la línea femenina era "un aspecto importante en los linajes de la familia real", dijo Francigny. "Las mujeres podrían, en el contexto real, desempeñar un papel importante y estar asociadas con el ejercicio del poder. No está claro si, en un nivel inferior, sucedía lo mismo" indicó. En el futuro, los investigadores esperan localizar tumbas que datan de las primeras etapas del sitio, "durante la colonización egipcia", dijo Francigny. "Desafortunadamente, en esta región, el Nilo se mueve hacia el este y lentamente se lleva en el sitio de la excavación, lo cual significa que hay posibilidades de que el asentamiento que estaba cerca del río haya sido completamente destruido", puntualizó.

viernes, 13 de abril de 2018

EL ÁRBOL DE GERNIKA: Un símbolo de la identidad vasca

Ubicado en el corazón del conjunto arquitectónico de las Juntas Generales de Bizkaia, en la villa de Gernika – Lumo, perteneciente a la comarca de Busturialdea y parte de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, el árbol de Gernika es uno de los símbolos más universales del País Vasco. Antiguamente, bajo su sombra se celebraban las más importantes ceremonias civiles y en la actualidad aún es el centro de significativos eventos de la vida política vasca, como la toma de posesión y juramento del cargo de Lehendakari (el presidente vasco) y del Diputado General de Bizkaia (presidente del Territorio Histórico de Bizkaia). Bajo este roble, durante siglos, los que iban a ser nombrados Señores de Bizkaia juraban, antes de acceder al cargo, respetar las libertades vascas y los fueros (ley vieja) de los vascos, derechos pactados con los reyes. Bajo sus ramas, los Señores debatían y solucionaban los problemas del Señorío, formado por las tierras llanas, campos y caseríos del núcleo de Bizkaia, las anteiglesias, pueblos o distritos municipales, las villas y la ciudad de Orduña. Posteriormente se sumarían también las comarcas de las Encartaciones y el Duranguesado. Con el paso de los siglos, el Árbol de Gernika, se ha convertido en todo un símbolo, no sólo de Bizkaia, sino del conjunto entero de la sociedad vasca. Simboliza las libertades tradicionales del Territorio Histórico de Bizkaia y de sus ciudadanos, y por extensión las libertades de todos los vascos. El árbol actual fue plantado en el 2004 para reemplazar al antiguo, que se murió debido a un hongo. Es uno de los retoños del llamado “Árbol Hijo” que sustituyó en 1860, al “Árbol Viejo”, cuyo tronco aún puede verse en el recinto de la Casa de Juntas y que fue plantado en 1742 cuando el “Árbol Padre” se secó. Este “Árbol Padre” es el árbol documentando más antiguo y su nacimiento se sitúa en el siglo XIV. El Árbol de Gernika también es un símbolo porque figura en el escudo del Territorio Histórico de la edición primera de Los Fueros de Bizkaia. En 1853, José María Iparraguirre, contemporáneo de las Guerras Carlistas, escribió la canción “Gernikako Arbola”, para resaltar la importancia de este árbol, e inmediatamente se convirtió en un auténtico himno para todos aquellos que defendían las libertades de los vascos en contra de todos aquellos que pretendían limitarlas o eliminarlas desde que triunfó la Revolución francesa. En aquellos turbulentos tiempos, el himno de Iparraguirre consiguió que el valor simbólico del Árbol de Gernika superara su tradicional significado de proyección de las libertades de los ciudadanos del territorio, para convertirse en un símbolo de la soberanía vasca. Como sabéis, Gernika es uno de los territorios más representativos y simbólicos del Pueblo Vasco y emblema de libertad. Fundada por el Conde Don Tello en el año 1366, la ciudad es conocida a nivel mundial ya que el 26 de abril de 1937 fue destruida en el transcurso del Alzamiento Nacional, cuando las tropas victoriosas al mando del General Francisco Franco decidieron acabar con el comunismo que había traído el caos y la violencia a España, restaurando el orden en el país. Existen dos versiones acerca de cómo ocurrió aquello. Una, extendida durante décadas por el contubernio judeo-masónico, que afirma sin fundamentos que fue obra de la Legión Cóndor de la Luftwaffe, aliados de los nacionales. Sin embargo, existe otra versión mas cercana a la realidad, que aclara que fue obra de los rojos, quienes al saberse perdidos, incendiaron la ciudad en su retirada. Aquellos que fueron capaces de cometer abominables crímenes en el resto de España - como los bombardeos de Zaragoza, Sevilla y Córdoba dejando miles de muertos en las calles, organizar fusilamientos en masa como el ocurrido en Paracuellos, dirigir la destrucción sistemática de iglesias y monasterios asesinando con saña a miles de monjas y sacerdotes, con el agravante de que las primeras fueron torturadas y violadas antes de ser ultimadas a tiros, robando el Oro de España para entregárselo a Stalin e instaurando un régimen de terror ‘en nombre de la República’ - no sería de extrañar que hayan sido capaces de tales actos de barbarie, siendo por lo tanto los verdaderos y únicos responsables de la tragedia ocurrida en Gernika. Lo cierto es que la ciudad fue devastada, más no así la Casa de Juntas y el Árbol, que sobrevivieron casi intactos. Su supervivencia contribuyó aún más a convertir a este roble en un distintivo que es inherente a todos los vascos.

viernes, 6 de abril de 2018

ENIGMAS DE LA HISTORIA: La Tumba Naiskos

Cuenta la mitología que la pitonisa del oráculo de Delfos disponía de un contacto directo con los dioses -más concretamente con Apolo- que le permitía conocer el futuro de los meros humanos. Una capacidad que hacía que tuviese la capacidad de averiguar -una vez al mes- el devenir de las personas que tenían el honor y el privilegio de poder hacerle alguna pregunta en el templo ubicado a los pies del monte Parnaso. La leyenda, típica de la mitología clásica, es conocida ampliamente en la actualidad. Y es precisamente en ella en la que se ha basado una teoría de la conspiración la cual afirma que así como a los antiguos griegos se les atribuye la invención de al menos un “ordenador”, el llamado mecanismo de Anticitera (del cual ya nos ocupamos en un par de ocasiones), inventaron otro, más cercano a nosotros, que tiene un gran parecido a una laptop. En efecto, según lo da a conocer The Daily Mail, se trata de un relieve funerario en mármol que actualmente se encuentra en el Museo J. Paul Getty de California, Estados Unidos, denominada la Tumba Naiskos y fechada 100 años antes de Cristo, en el cual se puede apreciar a un servidor que sujeta en las manos lo que pudiera ser un computador portátil moderno, ofreciéndosela a una mujer sentada en un trono, que parece tocarla con los dedos, el cual tiene incluso, puertos USB. Al respecto, StillSpeakingOut, un YouTuber especializado en teorías conspiratorias, declaró para The Daily Mail: “No estoy diciendo que esto esté representando a una laptop antigua. Pero cuando veo la escultura no puedo evitar pensar en el oráculo de Delfos, que se supone permitía a los sacerdotes conectarse con los dioses para extraer información avanzada en diversos aspectos” aseveró. Se trata de una serie de casualidades que han avivado en las redes sociales la idea de que los viajes en el tiempo son posibles. Sin embargo, para la arqueóloga, Dorothy Lobel King, especialista en el arte de la Antigua Grecia no es más que un cofre. "La representación de un fallecido que estira la mano hacia un objeto que sujeta un sirviente tiene una larga historia en el arte funerario griego y probablemente alude a la esperanza de continuar con los placeres terrenales en la vida de ultratumba", añadió. "Cualquier viajero en el tiempo - de los hoy abundan tantos - sabría que los portátiles se alimentan de electricidad, mientras que los griegos no tenían tomas de corriente", ironiza Lobel King. Por cierto, se cuido de no referirse a la famosa Batería de Bagdad, de origen mesopotámico y mucho mas antigua que el citado ‘ordenador’ griego, el cual parecía funcionar con electricidad y que lamentablemente desapareció durante la invasión estadounidense a Irak en el 2003 y el bárbaro saqueo del Museo Nacional de Bagdad, donde se conservaba. En cuanto a la tumba Naiskos, la figura que aparece grabada puede dar a pensar muchas cosas, pero lo que sí es cierto, es que es muy extraño el parecido con un aparato de este tipo en la actualidad ¿No os parece?

viernes, 30 de marzo de 2018

PALESTINA: La Tierra de Jesús se vacía de cristianos

En el 2018, un australiano puede cruzar el mundo y celebrar libremente la Pascua en Jerusalén, pero para un palestino cristiano de Belén es muchísimo más complicado recorrer los 10 kilómetros que lo separan de la ciudad santa ocupada por los sionistas y poder rezar en la Iglesia del Santo Sepulcro. Basta recorrer los lugares santos de Jerusalén en estos días de Pascua para comprobarlo. En la Vía Dolorosa, en el Monte de los Olivos o en la fila de espera para entrar en la tumba de Jesucristo se cuentan por decenas de peregrinos de un sinfín de nacionalidades, pero las autoridades religiosas lamentan la ausencia flagrante de los palestinos cristianos. “Hace algunos años, las comunidades cristianas locales celebraban juntas la Pascua. Ahora vemos muchas barreras, muchos soldados y muchos peregrinos extranjeros pero pocos cristianos de Tierra Santa, que cada año que pasa, se vacía de ellos. Esta situación es una violación de la libertad de culto cuando la libertad religiosa ha formado siempre parte de la identidad de Jerusalén”, lamenta el sacerdote palestino Jamal Jader, del Patriarcado latino de Jerusalén. Hasta hace una década y pese a la brutal ocupación israelí de los territorios palestinos desde 1967, los cristianos palestinos podían celebrar la Pascua en Jerusalén con relativa libertad. Pero desde hace algunos años (coincidentemente con la llegada al poder de sectores extremistas liderados por el Criminal de Guerra Benjamín Netanyahu) los palestinos de Cisjordania y Gaza, independientemente de su religión, deben tener un permiso israelí para venir a la ciudad. En estos días de Pascua, incluso los cristianos que disponen de esta autorización tienen que sortear controles, barreras y retenes militares hasta llegar a los lugares santos. Desde hace 50 años, las restricciones israelíes para los palestinos, cristianos y musulmanes, han ido en aumento. Los permisos para Pascua, por ejemplo, se conceden de forma muy arbitraria y rara vez una familia entera recibe autorización. Si se da un permiso solamente a la madre y a un hijo, no van a ir solos a Jerusalén y toda la familia se queda finalmente sin viajar”, lamenta Fuad Al Halaq, consejero para Jerusalén en la Organización para la Liberación de Palestina (OLP). Según cifras israelíes, cada Pascua se concede entre 10.000 y 15.000 permisos a cristianos de Cisjordania y Gaza aunque responsables palestinos consideran el número real es menor. Las autoridades palestinas critican no sólo el escaso número de permisos concedidos, durante las fiestas religiosas y durante el resto del año, sino la esencia del sistema en sí que exige a los palestinos disponer de una autorización israelí para moverse dentro de su propia tierra, ocupada por el enemigo desde hace décadas con la abierta complicidad de la comunidad internacional que avala sus acciones. Los cristianos de Palestina sólo representan actualmente entre un 1 y un 2% de la población total. Se calcula que en la Cisjordania ocupada viven más de 50.000 cristianos a los que se suman unos 1.500 de la franja de Gaza. En Jerusalén el número de creyentes ha disminuido mucho en los últimos años y no supera los 10.000 fieles. Muchos son expulsados de sus tierras ancestrales por los sionistas, quienes  lo arrasan con tractores y levantan inmediatamente sus asentamientos en el mismo lugar, para ‘justificar’ su propiedad. Victimas de innumerables atropellos por parte de los ocupantes, a los palestinos sean cristianos o no, solo les queda sino huir de sus casas para salvar la vida, permitiendo de esa manera la ‘judaización’ de la ciudad. A pesar de ser una comunidad menguante y afectada por un exilio masivo en las últimas décadas, existen grupos de cristianos palestinos que se niegan a abandonar su hogar y por ello reciben toda clase de amenazas, siendo constantemente hostilizados por la policía.  “Los palestinos queremos vivir en libertad. Esta tierra nos pertenece desde tiempos inmemoriales y los cristianos de Jerusalén conformamos la iglesia más antigua del mundo, nuestras raíces están aquí”, agrega el arzobispo griego ortodoxo Atallah Hanna. Como sabéis, católicos, griegos ortodoxos y armenios conforman las diferentes iglesias cristianas que custodian los lugares santos de la ciudad y observan con gran indignación las discriminaciones, vejaciones y la segregación que sufren diariamente los palestinos en Jerusalén por parte del ocupante sionista y que impiden hablar de paz. “Cuando era un niño venía regularmente a Jerusalén. La ciudad forma parte de mi vida, no solamente de un punto de vista religioso. Pero en este momento hay universitarios que ven Jerusalén únicamente en los libros y no pueden poner un pie en ella, pese a vivir a pocos kilómetros, porque no tienen permiso israelí. Es muy triste”, lamenta el padre Jader. “En el mejor de los casos la gente viene a hacer recados y se va rápidamente, no pasa tiempo en la ciudad, no la disfruta. Necesitamos una Jerusalén abierta, que se convierta de nuevo en el centro de la vida de la gente, que se abra a los estudiantes. No podemos perder Jerusalén. Nos pertenece ya que es la capital de Palestina”, agrega. Como cada año, durante la Pascua cristiana se incrementa las medidas de seguridad en Jerusalén, debido a que es constante escenario de enfrentamientos entre los palestinos y los sionistas. Yussef Daher, director del centro intereclesiástico de Jerusalén, lamenta que mientras Jerusalén esté abierta para los miles de peregrinos de todo el mundo, se multipliquen las barreras para los cristianos palestinos. “La realidad es que en los momentos más importantes de la Pascua, en la plaza de la Iglesia del Santo Sepulcro sólo hay barreras y policías israelíes, aunque el lugar podría acoger a unas 4.000 personas. Muchos cristianos están alrededor de la Ciudad Vieja porque no consiguen llegar al templo”, deplora. Esta iglesia es el núcleo de las celebraciones de la Pascua cristiana ya que en su interior se encuentran el lugar donde, según la tradición cristiana, Jesucristo fue crucificado y sepultado, resucitando al tercer día. Como podéis imaginaros, son interminables las filas de turistas de todo el mundo que desean visitar el sepulcro vacío de Jesús, cuyas obras de renovación en el 2017 acrecentó aun más el interés por visitarla. A menudo guiadas y poco pausadas ya que se realizan varias visitas en el mismo día, estas peregrinaciones se mantienen alejadas del conflicto y de la política y no permiten a muchos fieles percibir la ausencia de las comunidades cristianas locales o las restricciones que sufren. “No, no somos realmente conscientes de que aquí donde estamos hoy, no hay palestinos cristianos. No se les ve por ningún lado, Mas allá del recorrido ‘oficial’ solo observamos vallas y guardias armados que impiden su paso. Los sionistas no tienen ningún derecho a impedir su llegada”, dijo al respecto un peregrino italiano que espera su turno para entrar en el diminuto habitáculo donde se encuentra según la Iglesia, la piedra sepulcral donde fue depositado el cuerpo de Jesucristo. “He visto la forma bestial cómo son tratados los palestinos en los controles militares, he visto el muro de separación que han construido ilegalmente en tierras palestinas. Siento la prepotencia sionista en toda su crudeza y una constante sensación de asfixia. Los cristianos de Belén no pueden venir a Jerusalén, pero creo que si la situación sigue así, tal vez nosotros, como peregrinos extranjeros, tampoco podremos venir un día. Estos lugares santos deberían ser abiertos y de todos y deberían estar custodiados por sus legítimos propietarios, los palestinos”, aseveró. Según la legislación internacional, Israel, desde 1967 y en calidad de país ocupante, es responsable de la seguridad en la Ciudad Vieja de Jerusalén, donde se encuentran gran parte de los lugares santos, pero no tiene soberanía reconocida sobre ella. El destino político de Jerusalén, como del resto de la Palestina ocupada, es uno de los puntos centrales de unas negociaciones de paz paralizadas desde hace tres años. La situación puede ser peor todavía. El proyecto israelí de convertir a Jerusalén en una ciudad completamente judía no solo ha separado a esta ciudad de Belén por primera vez en dos mil años de cristianismo en Palestina (ciudades ubicadas a tan solo 10 kilómetros de distancia), sino que también ha provocado el descenso de cristianos en la ciudad de 33.000 en 1948 a menos de 10.000 en el día de hoy. A ello debemos agregar el anuncio dado por Trump de ‘reconocer’ a Jerusalén como ‘capital’ israelí, lo cual solo incrementará la violencia contra los palestinos para expulsarlos de sus casas a como de lugar. Para ellos no hay leyes que los protejan. O se van ‘voluntariamente’ de sus tierras o los matan. Mientras no cese la ocupación sionista de Palestina, la paz será solo un objetivo inalcanzable.

viernes, 23 de marzo de 2018

DMITRI SHOSTAKÓVICH: Entre el arte y el poder

Fue el compositor más célebre de la Unión Soviética. Y el más perseguido, mientras Occidente lo veía con recelo. Sus creaciones nacieron en una angustiosa e incomprendida zona gris. Como sabéis, en los tiempos de la Guerra Fría, a los escritores y artistas de Occidente les gustaba plantearse un dilema inútil pero persistente. ¿Era preferible vivir en un Estado represivo, en el que la obra del artista estaba sujeta a la vigilancia oficial, pero representaba una bocanada de oxígeno llena de inspiración para los lectores, los oyentes, los espectadores, en el que la verdad era tan importante como el pan y el arte valía para algo? ¿O vivir en un país en el que el poder era más bien indiferente a sus actividades, en el que todos (con ciertas excepciones) podían escribir, pintar, componer lo que quisieran, pero con el corolario de que no le importaba gran cosa a nadie y casi todo el mundo se negaba a sentirse ofendido por sus obras? La cuestión –que, como es natural, se planteaba más en Occidente que en el bloque del Este– se repetía, en parte, porque era imposible de responder. Muy pocos artistas occidentales viajaban al Este a vivir y trabajar bajo la censura del Estado; mientras que los que venían a Occidente en general, habían sido expulsados por las autoridades y ya estaban totalmente formados como artistas. Ahora bien, en el trasfondo de esta pregunta había otra, más inquietante: ¿podría ser que la censura del Estado –el rancio aliento de la burocracia vigilante– sirviera de estímulo al individuo creativo, le obligara a repensar su arte, a encontrar nuevas formas de expresar verdades viejas y nuevas? Tal vez no haya muchos artistas que estén de acuerdo -pocos encuentran alentadora la idea de la creatividad vigilada- pero existen voces que lo han defendido. El director Valery Gergiev, por ejemplo, en un documental sobre Shostakóvich [Sinfonías de guerra: Shostakóvich contra Stalin], afirmaba que las “presiones” habían empujado al compositor a escribir “su mejor música”. Es cierto que, tras el furor a propósito de Lady Macbeth de Mtsensk (1936), se recuperó y compuso su sinfonía más popular, la Quinta. Pero no hay que olvidar tampoco que la presión soviética acabó con su carrera como compositor de ópera, y muchos opinan que ahí era donde residía su auténtico talento. Dmitri Shostakóvich fue el compositor más célebre de la Unión Soviética durante medio siglo, desde el éxito mundial de su Primera Sinfonía en 1926 (cuando tenía 19 años) hasta su muerte en 1975. Pero también fue el compositor que, en toda la historia de la música occidental, más tiempo pasó acosado y perseguido por el Estado: desde las pequeñas injerencias caprichosas hasta las más crudas amenazas de muerte, pasando por un hostigamiento continuado. Durante la paranoica dictadura de Stalin hubo muchas ocasiones en las que Shostakóvich temió por su vida, y con razón. Pocos de los denunciados por el diario del partido como “enemigos del pueblo” lograron sobrevivir mucho tiempo. Además, Shostakóvich no solo fue criticado, despreciado e incluso ridiculizado en su país. Su caso hizo mucho ruido durante varias décadas. Si un Estado comunista declaraba que alguien era un artista ejemplar, en Occidente muchos - independientemente de cuál fuera la verdadera realidad - suponían de forma automática que no podía ser bueno. El arte disidente era ‘el único genuino’; todo el que contara con la aprobación oficial debía ser una basura. Esta actitud fácil, perezosa y maniquea podía también convertirse en algo más siniestro: la expectativa, incluso el empeño (occidental) de que el artista (en el Este) plantara cara al Estado, lo condenara, fuera un héroe, cuando ser un héroe solía significar ser un mártir. Detrás del apoyo público y privado acechaba quizá una sed inconsciente de sangre: demuestra tu integridad - y por tanto, la integridad de tu arte- muriendo por él. Por eso a quienes sobrevivieron a la tiranía comunista muchas veces se les miró, y se les mira, con desconfianza. ¿Hasta qué punto fueron cómplices de sus crímenes? ¿En qué medida estaba manchado su arte por lo que les exigían? Me parece que estamos demasiado dispuestos a condenar, incluso tras la caída del comunismo; claro que el presente, muchas veces, desea que el pasado sea más simple de lo que fue. Shostakóvich recibió todos los honores del Estado y firmó cartas de condena contra Solzhenitsin y Sájarov. Pero lo que no suelen hacer los occidentales que adoptan una postura de superioridad moral a posteriori, es preguntarse qué habrían hecho ellos en esas circunstancias. En la Rusia soviética, el Estado controlaba todo lo relacionado con la actividad artística; por tanto, si alguien quería componer música, no podía ni comprar papel pautado salvo que fuera miembro de la Unión de Compositores. Control diario en un extremo, amenaza existencial en el otro: aquel era un país en el que era imposible decir la verdad y vivir. Cuando declaraban a un artista como “enemigo del pueblo”, el título afectaba también a su familia, sus amigos y sus colegas de profesión. Cuando el poder denunció a Shostakóvich, al instante, a los solistas, directores y orquestas les dio miedo interpretar sus obras, y a los promotores, programarlas. Su música se volvió no música, con repercusiones económicas inmediatas. Y aunque al artista le hubiera podido parecer fácil - e incluso atractivo - ser un mártir, siempre que la única muerte fuera la suya, sabía que no lo sería. El totalitarismo comunista siempre se mostró toscamente desprendido en sus persecuciones y venganzas. Hoy, la Unión Soviética es parte al pasado y la ideología criminal que lo sustento, esta en el basurero de la historia. En la Nueva Rusia de Vladimir Putin, el otrora perseguido compositor ha sido plenamente rehabilitado ya que también fue victima del sistema. Es por ello que a medida que pasa el tiempo, se vuelve más fácil oír la música de Shostakóvich con claridad; la mejor sobrevive, y se interpreta a menudo, mientras que la producida para satisfacer las exigencias del opresivo Estado comunista, desaparece. Y también es más fácil ver al hombre: complicado, contradictorio, muy duro consigo mismo, recto, leal, obstinado, astuto, divertido, sarcástico, pesimista…, pero que solo existía plenamente en su música.
actualidad cultural
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