TIEMPOS DEL MUNDO

viernes, 26 de mayo de 2017

ROLEX OYSTER COSMOGRAPH DAYTONA: La reinvención de un clásico del lujo

Hace unas semanas se ha celebrado la famosa feria de relojería, Baselworld 2017. En este evento, uno de los fabricantes de relojes de lujo más conocido, Rolex, presentó la reinvención de uno de sus clásicos más destacados y famosos, el reloj Rolex Oyster Cosmograph Daytona. Como sabéis, la primera vez que el fabricante suizo de alta relojería sacó a la luz uno de sus modelos Oyster Cosmograph fue en el año 1963. Estos relojes se diseñaron específicamente para dar servicio a los pilotos de carreras, que tenían necesidades propias y particulares. Su éxito fue inmediato por lo que se ha reinventado en numerosas ocasiones a lo largo de su historia. De hecho, sin ir más lejos, el pasado año la firma incorporó un bisel de cerámica en el reloj. Pero, la mayor reinterpretación del reloj es la que se ha llevado a cabo para esta edición. En efecto, Rolex ha lanzado, concretamente, tres nuevas versiones del Oyster Perpetual Cosmograph Daytona. Todos los modelos han sido creados con una caja de oro de primera calidad. Los clientes de la compañía pueden comprar un Rolex de oro amarillo de 18 quilates, un reloj de oro rosa o uno de oro blanco. Todos los biseles de los nuevos Rolex están fabricados a partir de cerámica "Cerachrom". Pero, esta no es la única novedad, ya que la firma de alta relojería suiza también ha cambiado el brazalete típico de este modelo por una correa de caucho de máxima calidad, en la que se incorpora un cierre de seguridad. El resto del reloj permanece como su última versión. Así, la caja sigue siendo la misma del diseño. Elegante y hermética, asegura toda la precisión del movimiento. Tiene 72 horas de reserva de marcha y una precisión de -2/+2 segundos por día. Su esfera es de zafiro a prueba de rayones y puede ser sumergido en agua hasta 100 metros de profundidad. Eso sí, el precio de adquisición de estos relojes ha subido de forma considerable, al estar creados a partir de materias primas de tan elevada calidad, por lo que pagar $27.500 (aprox. 25.709 euros). por comprar uno de los nuevos Rolex Oyster que han visto la luz en el 2017.

viernes, 19 de mayo de 2017

HASANKEYF: Una ciudad milenaria que desaparecerá bajo las aguas

Los 12.000 años de historia de Hasankeyf comienzan a desaparecer. A falta de que la ciudad sea totalmente inundada debido al polémico plan del Gobierno turco de construir una presa a los pies del mítico río Tigris, las autoridades han completado la primera parte del traslado de uno de los monumentos que se salvará de la llegada de las aguas. En efecto, la tumba de Zeynel Bey, construida en el siglo XV, representa el único resto arqueológico de la tribu Ak Koyunlu, quienes desarrollaron un arte muy influido por la tradición persa. Los Ak Koyunlu mantuvieron una importante presencia en lo que hoy es el sudeste de Turquía, pero finalmente fueron derrotados por los otomanos. Precisamente, Zeynel Bey, hijo del fundador de la dinastía, Uzun Hasan, murió peleando contra estos durante la batalla de Otlukbasi, en 1473. Hasta 50 operarios han participado en la operación de traslado, que se ha extendido durante cinco horas, aunque se prevé que se tardará unos días más hasta que el proceso se complete. Hasta dos años se ha trabajado en las preparaciones para este esfuerzo logístico. Entre otras medidas, ha sido necesario construir una carretera entera y una plataforma con cerca de 150 ruedas. Antes de iniciar el movimiento, además, los operarios añadieron al mausoleo una base de cemento de cerca de un metro de profundidad. Durante los últimos meses, la tumba recibía al visitante con ese gris añadido. A unos dos kilómetros de la actual Hasankeyf las autoridades están levantado una nueva ciudad a la que se tendrán que trasladar los residentes del milenario enclave una vez se finalice la presa de Ilisu. Allí se planea construir un Nuevo Parque Cultural de Hasankeyf, el lugar donde ya descansa la tumba. “Es muy triste que vayan a llevarse de aquí la tumba de Zeynel Bey”, aseguraba John Crofoot, poco más de un mes antes de que se llevara a cabo el traslado. Este americano, tras numerosos años viviendo en la ciudad, se ha convertido en uno de los grandes activistas en contra de los planes de Ankara. “La tumba forma parte de un conjunto, encaja perfectamente con el paisaje, se construyo para estar donde está, no a dos kilómetros de aquí”, añadía. Sin embargo, a pesar de la resistencia de diversas plataformas, así como de haber sido reconocido como uno de los 7 los Patrimonios Históricos más Amenazados de Europa, el Gobierno continúa con sus planes de construir la presa junto a Hasankeyf. La gran mayoría de vecinos ya se ha resignado a tener que ver cómo se inundan las casas y las cuevas donde vivieron sus antepasados. Una muestra más de la intolerancia practicada por Recep Tayyip Erdogan, aquel cruel dictador asesino de los kurdos.

viernes, 12 de mayo de 2017

ESPAÑA: ¿Porque Francisco Franco no puede seguir descansando en el Valle de los Caídos?

En lo que puede considerarse como una gran injusticia histórica, el Generalisimo Francisco Franco, Caudillo de España por la Gracia de Dios, quien no sólo salvo al país de la barbarie comunista, sino que también gracias a su aguda visión política, pudo mantenerla al margen de la II Guerra Mundial, instaurando durante 40 años una era de paz y prosperidad en la península como no se había conocido hasta entonces, paradójicamente no puede encontrar el descanso eterno como se merece, debido al odio y el revanchismo de esos perroflautas que perdieron la guerra y que ahora pretenden que sus restos sean retirados del imponente Valle de los Caídos (construido precisamente como un monumento a la gloria del franquismo) donde fue enterrado en una solemne ceremonia presidida por el Rey Juan Carlos I en 1975. En efecto, el pleno del Congreso aprobó este jueves instar al Gobierno a exhumar los restos del Generalísimo para sacarlos del Valle de los Caídos. La proposición del PSOE - que no es de carácter obligatorio - fue aprobada sin votos en contra y con la abstención del PP. Además de la exhumación de los restos del Caudillo, la proposición no de ley de los socialistas reclama también al Ejecutivo a trasladar al fundador de la Falange Española, José Antonio Primo de Rivera (asesinado por los comunistas en 1936 luego de una parodia de juicio, del cual ya se sabia la sentencia de antemano) a un lugar "no preeminente" del edificio. La decisión tiene solo un valor simbólico por ser una proposición no de ley, pero es la primera vez que el Pleno del Congreso toma esta decisión. Ya lo hizo la Comisión Constitucional el pasado 8 de marzo, entonces con el voto a favor de todos los grupos y el voto en contra del PP. La portavoz adjunta del Grupo Socialista, Isabel Rodríguez, subrayó que el Ejecutivo “no puede mantenerse al margen de la decisión adoptada y debe cumplir la Ley de Memoria Histórica e iniciar las gestiones para exhumar a Franco”, recomendando a la familia del Caudillo que “vaya pensando” dónde ubicar sus restos (que bien puede ser el panteón familiar ubicado en el cementerio militar de Mingorrubio, en El Pardo, donde fuera sepultada su mujer Carmen Polo en 1988). Los populares aseguraron durante el debate que no hay consenso para trasladar los restos del Generalísimo y que deben quedarse donde están. Asimismo, han adelantado una vez conocida su aprobación, que "si quieren que se cumpla, que presenten primero una proposición de ley, que es así como se modifican las leyes" dando a entender que no harán el menor caso a dicha iniciativa, al ser un producto del odio y el resentimiento. Además han criticado que los socialistas quieran desviar la atención de la grave crisis interna que viven con otros temas y les reprochan que durante los ocho años que duró el Gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero no sacaran adelante semejante iniciativa. “No tiene sentido instar al actual Gobierno a tomar esta decisión cuando se abstuvieron de hacerlo en los años en los que gobernaron. Además, en el informe que pidieron a la comisión de expertos para el futuro del Valle de los Caídos en ningún momento se habla de exhumar a nadie: ¿Por qué lo dicen ahora? ¿Por un calculo electoral? ¿Para quitarle votos a Podemos? Tuvieron su oportunidad para ponerlo en práctica cuando estuvieron en La Moncloa pero la dejaron pasar, así que hoy no tienen ninguna autoridad moral para exigírselo a nosotros. Al Generalísimo le han borrado de las calles, de las plazas y avenidas, de los parques y hospitales, de los centros escolares; Le han retirado los múltiples honores que en su día se le dispensaron en infinidad de localidades de toda la geografía española. En estas últimas cuatro décadas, no hay atrocidad o estupidez que no se le haya imputado y no hay mentira que no haya encontrado acomodo si ha servido al propósito de denigrar su nombre. Un nombre que ha sido execrado oficialmente, entre el rencor de los unos y la cobardía de los otros, como escribiría Unamuno. La villanía de lo que se está perpetrando contra Franco, la intensidad de un odio que se manifiesta inextinguible en el tiempo, apenas admite la comparación con otros episodios del pasado. Contra él se ha resucitado la damnatio memoriae, practicada por los romanos con el fin de eliminar hasta el recuerdo de aquellos que caían en desgracia. De modo que hoy puede decirse de Franco, como escribió Tácito de Vitelio: Fue ultrajado a su muerte con la misma bajeza con que había sido adorado en vida. Allá aquellos que pretenden seguir denigrando su figura, pero lo que no podrán hacer jamás es que nosotros desconozcamos lo bueno que hizo por nuestro país, que es lo que realmente importa” señaló el vocero del PP. Venga ya, ante tan contundente declaración que lo suscribo totalmente, sólo me queda decir: Arriba España.

viernes, 5 de mayo de 2017

ENIGMAS DE LA HISTORIA: Las esferas de Klerksdorp

Se tratan de unos objetos metálicos que fueron hallados en forma paulatina por unos mineros en las cercanías del pueblo de Ottosdal, en el oeste de Transvaal (Sudáfrica) quienes trabajaban sobre estratos precámbricos de 2.800 millones de años de antigüedad. La singularidad de su aspecto externo induce a pensar un origen artificial para los ejemplares que actualmente se exhiben en el Museo de Klerkdorp, aunque algunos investigadores atribuyen a su forma un origen natural. Todas las esferas presentan una forma esférica y pulida, con una línea recta rodeando el diámetro mayor, frecuentemente acompañada de dos paralelas distribuidas hacia un lado y hacia el otro de la línea central. Debido a la aparente contrariedad entre la edad de la capa geológica en las que fueron halladas y el presunto origen moderno de las mismas, muchos especialistas opinan que las esferas pertenecieron a una civilización de tecnología avanzada, extinguida hace más de 2.800 millones de años, cuando la roca que las contenía comenzó a solidificarse. Los detractores de dicha teoría se inclinan a pensar que las piedras son el producto de nódulos de pirita y goethita de origen metamórfico. No obstante, el tallado de las líneas carece de argumento sostenible tanto por su caprichoso aspecto, como por la dureza del material con que tendrían que haber sido talladas. Según otros investigadores, como el profesor de geología A. Bissehoff, de la Universidad de Potchefstroom, las esferas pertenecen al aglomerado de la limonita. Sin embargo, los artefactos de Klerksdorp fueron hallados en nichos individuales, al contrario de la disposición con que suelen encontrarse los aglomerados de limonita. Actualmente, los arqueólogos Michael Cremo y Richard Thompson han reabierto el caso, investigando más profundamente estas curiosas esferas. Las conclusiones a las que han llegado han sido sorprendentes, y se recogen en su obra Arqueología prohibida. Han descubierto que las esferas de Klerksdorp no pueden ser de orígen natural, ya que su exterior está formado por una aleación de acero y níquel de gran dureza imposible de encontrar en la naturaleza, lo cual demuestra que fueron fabricados por entes inteligentes, hace millones de años. Llama la atención que su interior está hueco. Algunas de las esferas han sido seccionadas por los investigadores, y se ha descubierto que albergan en su interior un material esponjoso que al entrar en contacto con el oxígeno del aire, se desvanece rápidamente. Estas piedras pueden dividirse en dos tipos; Las primeras son de un metal sólido de color azulado con manchas blancas, y las segundas son huecas y repletas de un material esponjoso blanco. Según Roelf Marx, restaurador del museo donde están expuestas, una de las esferas empezó a dar vueltas sobre sí misma, estando dentro de una vitrina de cristal sin vibraciones externas. Este misterioso suceso ha fascinado a más de uno, y a raíz de esto se han realizado más experimentos para tratar de explicar tales reacciones.
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viernes, 28 de abril de 2017

BUDAPEST: Una joya a las orillas del Danubio

Budapest es una de aquellas ciudades europeas que aún conserva ese aire señorial e imponente que le da el aspecto de ser una ciudad  protagonista de la historia. Como una de las capitales del Imperio Austro-húngaro, fue embellecida con una serie de palacios y monumentos que hoy son dignos de admiración. Esa vitalidad tanto de sus teatros y óperas como de su alegre vida nocturna - ya famosa en tiempos del imperio - no las perdido hasta hoy, lo que le permite seguir siendo comparada con París o Viena. Con o sin rumbo fijo, lo más aconsejable es dejarse llevar por sus calles y plazas. A cada paso nos sorprenderá la belleza de algún edificio barroco, neoclásico o modernista. Descubriremos acogedores cafés y restaurantes decimonónicos donde degustar un goulash o pollo al paprika con galuska, una copa de tokay opálinka y una tarta Dobos… Con razón Budapest se ha convertido en un gran plató cinematográfico europeo, lo que le ha valido el nombre de Hollywood del Danubio. Precisamente, este gran río divide y une a la vez a una ciudad que hasta 1873 fueron dos, Buda y Pest. Situada en un lugar privilegiado, fue objeto de continuas invasiones a lo largo de la historia. Fue celta, romana, otomana y austro-húngara. Ha vivido momentos de esplendor a caballo de los siglos XIX y XX. También de destrucción varias veces: las últimas en los combates de 1945 y, en parte, durante la invasión soviética de 1956 tras intentar el gobierno de Imre Nagy un “socialismo en libertad”. Buda es la ciudad medieval. Es un placer deambular por sus tranquilas callejuelas empedradas y casas barrocas de cálidas fachadas que nos llevan a la inmaculada iglesia de San Matías, en el Bastión de los Pescadores (con su imponente estatua ecuestre al Rey San Esteban), a la residencia presidencial y al Palacio Real, en el cual se ubica la Galería Nacional, con su amplia panorámica del arte húngaro desde el medievo. Desde aquí se puede ir hacia Obuda (la vieja Buda) y sus ruinas romanas de Aquincum, o hacia la ciudadela. Para subir a Buda lo mejor es el viejo funicular o el autobús, pero para bajar se recomienda callejear y luego recorrer su base a ras de río para observar la imponente estatua del obispo Géllert, situada donde fue despeñado en 1046; la curiosa iglesia-cueva de San Esteban frente al hotel Géllert;
el barrio de Vivizaros o la tumba del venerado derviche otomano Gul Baba. Desde Buda se disfruta de unas vistas espectaculares de Pest y del Danubio, con el vergel de isla Margarita al fondo, donde los lugareños disfrutan paseando el fin de semana o asistiendo a una ópera al aire libre en verano. De estas vistas sobresale el impresionante y neogótico Parlamento, de 1904, con su monumental cúpula. Merece la pena su visita. Guarda en sus interiores el tesoro real con la corona de San Esteban, y su peculiar cruz inclinada que recoge el escudo nacional. Cerca está la basílica de San Esteban, símbolo de la identidad nacional religiosa. Podemos seguir, desde la animada plaza Vörösmarty, por la larga y comercial calle Váci, o bordeando el río, para disfrutar de sus emblemáticos puentes: el de las Cadenas, el blanquísimo de Isabel, en honor a la emperatriz Sissi; y el Libertad, probablemente el más bonito, de color verde, decorado con el legendario Turul, el águila adorada por los magiares. Desde Pest, las vistas de Buda y del río son también impresionantes, sobre todo por la noche. En ese momento, dice György Konrád en Viaje de ida y vuelta, se siente un nudo en la garganta como cuando “se abren las cortinas en la ópera y un fantástico escenario emerge de la oscuridad”. Llegados al puente de la Libertad, pasamos por el neoclásico Museo Nacional, fundamental para sumergirnos en la agitada historia húngara, en cuya escalinata empezó la revolución de 1848 tras entonar el poeta Sándor Petöfi su Canto nacional. Enfrente hay una serie de interesantes librerías de lance. Siguiendo hacia la calle Rákoczi, llegamos al barrio judío, al que nos abre sus puertas su imponente sinagoga de aires bizantinos, la más grande de Europa con sus dos torres rematadas con cúpulas de estilo oriental. Se ha convertido en la principal zona de ambiente juvenil y nocturno, donde conviven tiendas kosher con mercadillos que venden toda clase de antigüedades. Las caminatas requieren descansos, y qué mejor que en sus tradicionales cafés de pasados imperiales, que fueron y son aún lugar de encuentro de escritores y artistas. Sándor Márai decía al respecto que “sin cafés no hay literatura”.
Cafés como el Ruszwurm, en Buda, que destaca por su pastelería; al igual que el mítico y coqueto Gerbeaud, en Pest. De obligada visita es el espectacular y neobarroco New York, sin olvidar los Central, Eckermann, Astoria - testigo de no pocos episodios históricos -, Luckács, Múvész, o el neorrenacentista de la librería Alexandra. Estos tres últimos están en la majestuosa avenida Andrassy, patrimonio mundial junto a Buda. Andrassy es la avenida más larga, señorial y elegante de Budapest desde los tiempos del Imperio Austro-húngaro. Allí, y en sus aledaños, se encuentran las mejores tiendas, cafés, restaurantes, palacios y mansiones más representativos del esplendor decimonónico de Budapest. También lo mejor de la oferta de conciertos, teatros, ópera y musicales que ofrece la agenda cultural de la capital húngara. En el tramo que va del río a la plaza Oktogon, cruzada por la animada avenida Teréz y su continuación Erzsébet, cabe destacar sobre todo la reputada Ópera Nacional, un edificio neorrenacentista italiano que recuerda a la de Viena o Dresde. Tuvo entre sus directores a Gustav Mahler. Enfrente se halla el monumental palacio Drechsler. Cerca, en la calle Nagymezó, están los teatros Thalía, Miktoszkopy y de la Opereta. Y en la paralela de Liszt Ferenc, llena de restaurantes y de agradables terrazas, podremos disfrutar de la Academia de Música Franz Liszt, con sus bellos interiores estilo secesión, su imponente vestíbulo de cerámica Zsolnay y sus dos salas de conciertos. Fue fundada por Liszt, creador de las Rapsodias húngaras. En el 69 de Andrassy tenemos la Casa Museo de Franz Liszt, y, al lado, la Academia de Bellas Artes y el teatro de Marionetas en sendos edificios neorrenacentistas de estilo italiano. Siguiendo por Andrassy llegamos a la circular y elegante plaza Kodály, donde se halla el museo homónimo y el palacio Palavicini. Podemos seguir andando para ir descubriendo las maravillas de la avenida; pero si nos cansamos, tampoco está de más tomar la línea de metro que la recorre, cuyas pequeñas estaciones nos llevarán a otros tiempos.
Construida en 1896, Budapest tiene el honor de tener la primera línea de metro de Europa continental y la segunda del mundo, después de Londres. Andrassy termina en la plaza de los Héroes, a uno de cuyos lados se halla el imprescindible Museo de Bellas Artes. Muy cerca, el parque Városliget, con su curioso zoológico modernista, el castillo de Vajdahunyad sobre el lago y los baños termales de Széchenyi. Hablando de Széchenyi, uno de los originales atractivos de Budapest son sus baños, que la convierten en la principal ciudad balnearia europea, de cuyas fuentes brotan a diario 80 millones de litros de aguas termales. Los romanos fueron los primeros en explotar sus baños y se convirtieron en un hábito, tanto así que durante la época imperial austro-húngara se construyeron monumentales palacios para albergarlos. Aunque son un reclamo turístico, los utilizan también los húngaros para remediar afecciones reumáticas y musculares. Los hay a cual más atractivo y pintoresco, con saunas y piscinas de distintas temperaturas. Los baños Széchenyi son uno de los más grandes. Con su arquitectura neobarroca, uno tiene la sensación de estarse bañando en un palacio. Tiene 15 piscinas, 3 grandes al aire libre en las que llama la atención ver a la gente jugando al ajedrez dentro del agua, incluso en invierno, cuando todo está nevado.No tienen nada que envidiarle otros baños, como el Rudas, de 1566, con su cúpula con vidrieras de distintos colores que iluminan con haces multicolores la piscina octogonal central. Tampoco los baños del hotel Géllert, frente al monte homónimo, estos de los últimos tiempos del periodo austro-húngaro. Son quizá los más famosos, con su piscina central rodeada de columnas de estilo secesión bajo una magnífica cúpula de vidrio y metal, y una piscina exterior con olas que hace las delicias de los más pequeños. Los baños termales son el mejor lugar donde relajarnos luego de una larga caminata y dejar que corra el tiempo, aun sabiendo que ello nos va a impedir acercarnos a otros sitios que teníamos previsto. Pero Budapest tiene mucho que ver, lo cual es una buena excusa para volver a visitarla una y otra vez
Будапешт (Budapest timelapse) from Sergey Tatarinov on Vimeo.
actualidad cultural
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