TIEMPOS DEL MUNDO

lunes, 19 de enero de 2015

GRANDES FRAUDES DE LA ARQUEOLOGIA: La placa de Francis Drake

Pocos hallazgos han despertado tanto interés en América como el de una vieja placa de latón encontrada en la costa norte de la bahía de San Francisco en 1936, que al final resulto ser un engaño. Se dice que el dependiente de una tienda, Beryle Shinn, “encontró” la placa bajo una roca mientras participaba de una merienda campestre con sus compañeros. La cargó en su coche v la llevó a su casa. Allí permaneció “olvidada”, hasta que Shinn tropezó de nuevo con ella a principios de 1937. El joven dependiente limpió la placa con agua y jabón, y “descubrió” que contenía una inscripción; Shinn sólo consiguió descifrar la palabra “Drake”. Entonces telefoneó al doctor Herbert Bolton, profesor de historia en la Universidad de California, conocido por estar obsesionado por los viajes de Drake por el mundo, quien obviamente se creyó el cuento. La descripción que Shinn hizo de la placa y sobre todo el detalle de que en el objeto había un pequeño agujero “convencieron” a Bolton la posibilidad de que se tratara de la célebre Placa de Latón, sobre la cual el infame pirata ingles Francis Drake, según se decía, registró la “anexión” formal de California (rebautizada por él con el nombre de Nova Albión) a Gran Bretaña en 1579. Shinn envió la placa a Bolton, quien convencido de su “autenticidad” la compro inmediatamente por unos miles de dólares y pocas semanas más tarde anunció su “descubrimiento” ante una asamblea de la Sociedad Histórica de California: “Aquí está, recuperada por fin después de una búsqueda de 357 años. Miradla bien, porque es la Placa de Latón, la Placa de Drake: el más preciado tesoro arqueológico de California” Las escépticos se apresuraron a poner en duda la autenticidad de la placa; señalando que cualquier persona podía haber estudiado los relatos del viaje de Drake y grabado la inscripción en una antigua pieza de latón. Aún así, el engaño persistió y la placa se exhibió en el Smithsoniano, la Exposición Internacional del Golden Gate y la Biblioteca Bancroft. Pero como nada es perfecto, hubo que esperar algunos años para que la verdad salga a la luz, demostrando que la citada placa era un fraude. En efecto, todo fue producto de una broma cruel de los amigos de Bolton - sus colegas de la Universidad de California - quienes se cansaron tanto de su obsesión por Drake, que decidieron hacer realidad sus sueños y falsificaron una réplica delirantemente detallada de la placa perdida, la enterraron en el suelo para que sea “encontrada” por Beryle Shinn y esperaron que la diversión comenzara. Sin embargo, las cosas se salieron de control, que decidieron mantener silencio de lo ocurrido …. hasta 1977, cuando Shinn lo confeso todo y para demostrarlo dijo que la placa tenia escondida el logo del grupo hecho con pintura fluorescente, el cual únicamente podía ser vista bajo una luz negra, como se comprobó efectivamente. En suma, un fraude en toda regla.
actualidad cultural
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