TIEMPOS DEL MUNDO

viernes, 28 de marzo de 2014

STRANGE BEAUTY, MASTERS OF THE GERMAN RENAISSANCE: Londres admira la 'rara belleza' del renacimiento alemán

La perfección del Hombre de Vitruvio que Leonardo da Vinci dibujó en 1490 para establecer la pauta ideal de las proporciones humanas es uno de los mejores ejemplos del canon de belleza y proporciones armónicas del renacimiento italiano. Casi al mismo tiempo pero en otras latitudes, en la más fría y menos hedonista Alemania, artistas coetáneos a los venecianos o florentinos, buscaban otro ideal de hermosura, lejano a la resurrección del arte clásico que proponían los italianos y, acaso por la influencia existencialista de la reforma protestante, intentaban captar una belleza escondida, subterránea y difícil de comprender en la época. La exposición Strange Beauty: Masters of the German Renaissance (Rara belleza: maestros del renacimiento alemán), hasta el 11 de mayo en la National Gallery de Londres, intenta explicar esa rareza que algunos consideraban fealdad y chocaba con las sensibilidades más conservadoras de la época. Los organizadores, para ahondar en la intención, enfatizan los significados de los dos términos centrales del título de la muestra. Strange significa "inusual, sorprendente, difícil de comprender o explicar"; beauty es belleza, una combinación de cualidades como la forma, el color o la forma estética que sobre todo son detectables por la vista "¿Qué hace que una obra de arte sea exactamente bella? ¿Cómo puede alterarse esta percepción radicalmente debido al mundo cambiante en el que vive el espectador?", se preguntan desde el National Gallery. Las respuestas, aseguran, están en las obras seleccionadas para la exposición, pinturas, dibujos y grabados de artistas como Alberto Durero, Lucas Cranach el Viejo, Hans Holbein el Joven y Matthias Grünewald. Para ejercer la "nueva mirada" que resulta necesaria sobre la belleza no canónica, la galería ha logrado el préstamo de 30 obras de colecciones del Reino Unido, entre ellas obras fundamentales como An Elderly Woman with Clasped Hands, un dibujo de 1520 de Grünewald sobre una mujer avejentada que rompe todos los moldes italianizantes; la miniatura pintada en torno a 1539 por Holbein en el interior de la tapa de una caja con forma de rosa de la cuarta esposa de Enrique VIII, Ana de Cléveris, y Portrait of a Young Man with a Rosary (1509), de Hans Baldung Grien, un artista que apuntaba un punto de vista tenebroso y de alta expresividad. El Renacimiento alemán es entendido en la exposición como consecuencia del "despertar cultural y artístico" del norte de Europa durante los siglos XV y XVI, cuando artistas alemanes como Durero lograron una alta reputación internacional. Pero los organizadores no desean centrarse en la figura de más altura del movimiento y señalan la importancia de cuadros como The Ambassadors (Holbein el Joven, 1533), lleno de símbolos sobre el cisma religioso protestante; Christ taking Leave of his Mother (Albrecht Altdorfer, 1520), donde las figuras son alargadas intencionadamente por el artista para dotarlas de mayor porte y autoridad, y Cupid complaining to Venus (Cranach el Viejo, 1525), un comentario moral donde el panal de abejas que incordian a Cupido significa, como apunta la inscripción en el cuadro, que "los placeres de la vida están mezclados con el dolor". Un punto culminante de la exposición es la reconstrucción, por primera vez en la historia, del retablo de Liesborn (1465), que formó originalmente el retablo del altar mayor de la abadía benedictina de Liesborn en Alemania. En 1803, tras la supresión del monasterio, fue desmembrado, vendido en piezas que se muestran habitualmente en ocho salas distintas de la National Galery. Ahora por primera vez los visitantes tendrán la oportunidad de ver la obra tal como fue concebida en el siglo XV.
actualidad cultural
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