TIEMPOS DEL MUNDO

viernes, 22 de diciembre de 2017

DED MOROZ: El Santa Claus ruso

A diferencia de Occidente, el protagonista de las fiestas navideñas en Rusia no es Santa Claus, sino Ded Moroz (el Abuelo del Frío). Los niños más pequeños le suelen tener incluso un poco de miedo. Lleva un abrigo rojo ribeteado de piel y un gorro del mismo color. Su barba suele ser muy larga y llega hasta los pies. Además, empuña un largo bastón mágico que, según los cuentos populares, puede congelar a todos los que pretendan importunar la celebración del Año Nuevo. No es de extrañar que los niños se escondan detrás de sus padres cuando entra en casa. Tradicionalmente, el Abuelo del Frío aparece en plena celebración familiar de la Nochevieja (el 31 de diciembre). Suele tratarse de un pariente bien maquillado o un vecino que probablemente pedirá que se le devuelva el favor. Asimismo, no es de los que bajan a hurtadillas por las chimeneas, sobre todo porque hay pocas en las casas moscovitas. Ded Moroz llama a la puerta con su cayado e irrumpe en la fiesta para pedir a los niños canten o reciten un poema si quieren recibir un regalo. Tiene una voz muy profunda e imponente, que a veces hace temblar a los más pequeños. La idea es hacerles creer que este señor gordito y con barba es un Ded Moroz auténtico, un viejo exigente y de trato frío, pero generoso, sincero y justo. En lugar de los gnomos navideños que son ayudantes de Santa Claus, lo acompaña su nieta Snegúrochka, conocida como la Doncella de la Nieve. Es una joven guapa y muy cariñosa que suele compensar la aparente dureza de su abuelo. Snegúrochka no tiene raíces en la mitología eslava. Este personaje apareció a finales del XIX y es creación de Alexander Ostrovski, un destacado autor de teatro, nativo de la región de Kostromá, en el centro de la Rusia europea. Ostrovski fue criado por una niñera que llenó su infancia de cuentos de hadas y lo inspiró para dar vida a Snegúrochka. Ostrovski terminó La doncella de las nieves en 1873 con música de Chaikovski. Posteriormente fue adaptada como ópera en cuatro actos por el compositor Rimski-Korsakov y se estrenó en San Petersburgo en 1882. Se dice que Ded Moroz reside a unos 950 km al norte de Moscú, en Veliki Ustiug, una localidad de 30.000 habitantes del Oblast Vologda situado en la confluencia de la rios Sújona y Yug. En la Nochevieja, el anciano engancha los caballos y se apresura a repartir los regalos. Su finca es una importante atracción turística y recibe más de 200.000 visitantes al año. Como podéis imaginaros, Ded Moroz es uno de los personajes favoritos de los cuentos populares rusos y películas soviéticas. Probablemente esa mezcla de exigencia y bondad que refleja el personaje es una muestra de la peculiaridad del carácter de los rusos, para quienes la fiesta más importante para los rusos es la Nochevieja. Ello debido a que la tradición de celebrar la Navidad el 25 de diciembre, instituida por Pedro el Grande, fue abolido por los comunistas en 1917. Durante esa época oscura y oprobiosa en la historia rusa, la Navidad se convirtió en una festividad celebrada en la intimidad de los hogares debido a la amenaza que representaba el régimen, que perseguía implacablemente a quienes practicaban su fe. Con el derrocamiento de la dictadura comunista y el colapso de la Unión Soviética en 1991, la Navidad recobro su importancia en Rusia. Es así como cada año miles de creyentes moscovitas acuden a la imponente Catedral de Cristo Salvador para celebrar la Nochebuena donde las procesiones inundan las calles. Cabe destacar que la Iglesia Ortodoxa Rusa al mantenerse fiel al calendario juliano, celebra la Nochebuena el 7 de enero (con trece días de retraso con respecto al calendario gregoriano). Finalmente, con el objetivo de estar a la altura de los nuevos tiempos, Ded Moroz, quien afirma que Santa Claus es su hermano, ha lanzado una curiosa iniciativa para crear una criptomoneda propia, un suceso que se ha vuelto viral en los medios sociales. Feliz Navidad para todos.
actualidad cultural
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