SONIDOS DEL MUNDO

viernes, 21 de agosto de 2020

LA GUARDIA SUIZA: El cuerpo de seguridad del Vaticano

Es el ejército profesional más pequeño del mundo, con alrededor de 110 soldados y es el cuerpo militar encargado de la seguridad del Estado de la Ciudad del Vaticano. Ataviados con un uniforme inconfundible, los Guardias Suizos ofrecen una de las estampas más pintorescas del Vaticano, pero su papel está lejos de ser meramente decorativo. Los Guardias Suizos se ocupan de la vigilancia, seguridad y protección del Papa dentro del Palacio Apostólico, así como de servicios honoríficos en ceremonias, audiencias y recepciones. Se ocupan también del control de accesos en el Vaticano y en los periodos de sede vacante protege al Colegio Cardenalicio. Cabe resaltar que en el Vaticano existen otros dos cuerpos dedicados a la seguridad y defensa del orden: la Gendarmería Vaticana, también llamada Gendarmería del Estado Vaticano, que hace la labor de policía de frontera, judicial y de tráfico. También se ocupa de la seguridad del Pontífice, Cardenales residentes y prelados de la Curia Romana. En el caso del Papa, es el cuerpo de protección en los viajes internacionales, en coordinación con las policías del destino. Son los “hombres de negro” que acompañan al Papa en sus desplazamientos y apariciones públicas. También existe el Departamento de Seguridad Pública del Vaticano, un órgano de la Policía estatal italiana que tiene como labor principal la seguridad pública de la Plaza de San Pedro y aledaños y la protección del Papa en los viajes por Italia. Los Guardias Suizos son el último ejército de mercenarios suizos, una figura que alcanzó gran popularidad en los ámbitos militares de los siglos XV a XVIII por su especial eficacia. El cuerpo fue creado el 21 de enero de 1506, tres años después de que el Papa Julio II ocupara la silla de San Pedro y pidiera, a los nobles suizos, soldados para su protección, formando una compañía de 150 hombres. En ese momento, la elección lógica fueron los mercenarios suizos, debido a la reputación que se habían labrado en las Guerras de Borgoña. El 21 de enero de 1506 llegaron a Roma 150 soldados que atravesaron Porta del Popolo y se dirigieron a la Plaza de San Pedro en donde Julio II los bendijo solemnemente. Esta fecha es considerada como el inicio de la Guardia Suiza Pontificia. El uniforme de la Guardia Suiza está inspirado en un modelo atribuido a Miguel Ángel hecho en 1505 a la moda de entonces, y en los colores de librea de la Casa del Papa Julio II. Los guardias van armados con alabarda y espada ropera, aunque al prestar servicio portan armas modernas (pistolas, ametralladoras y sub fusiles y fusiles de asalto, y explosivos) para cuyo uso están entrenados al máximo nivel. Los escalafones superiores llevan también spray con gas lacrímógeno. Los requisitos para acceder al cuerpo demuestran el carácter elitista y restringido del cuerpo: Deben ser solteros; Mínimo 1.74 m de estatura; Edad entre 19 y 30 años; Poseedores de un título profesional; Profesar la fe católica; Ciudadanía suiza; Haber cumplido una instrucción básica en las Fuerzas Armadas Suizas y haber obtenido certificados de buena conducta. Por cierto, los Guardias Suizos pueden casarse aunque con una serie de normas muy estrictas. El momento histórico más importante de la Guardia Suiza fue el 6 de mayo de 1527 en donde murieron 147 guardias suizos defendiendo al Papa, durante el saqueo de Roma por las tropas de Carlos V, Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico y Rey de España. Solamente 42 de los 200 soldados suizos se salvaron defendiendo al Papa Clemente VII en el Castel San Angelo. Varias veces en la historia el Papa tuvo que huir o defenderse de las invasiones extranjeras y los Guardias Suizos estaban ahí para cumplir con su papel de custodios. Una de las ceremonias más características de esta Guardia tiene lugar el 6 de mayo de cada año, a las cinco de la tarde, en el Patio de San Dámaso, dentro de los Palacios del Vaticano. Se trata del juramento que hacen los nuevos reclutas. Con sus vistosos uniformes toman con la mano izquierda la bandera de la Guardia Suiza, mientras que la mano derecha se alza al cielo con los dedos pulgar, índice y medio extendidos, simbolizando las tres personas de la Santísima Trinidad, ya que el juramento se hace en su nombre.
actualidad cultural
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...