TIEMPOS DEL MUNDO

viernes, 9 de octubre de 2015

REQUIEM POR PALMIRA: Un Patrimonio de la Humanidad destruido por el odio

La destrucción de un arco romano de 2,000 años de antigüedad ubicado en la antigua ciudad de Palmira (Siria) es una de las últimas muestras de bestialidad practicadas por ISIS - aquel grupo terrorista creado y financiado por los EE.UU. entrenados en campos de Turquía y Jordania por agentes de la CIA y el Mossad israelí, para desatar el terror en el Medio Oriente y “justificar” la injerencia estadounidense en la zona – que hoy sufre un duro castigo por parte de la aviación rusa con el objetivo de exterminarlos de la faz de la Tierra. Sin embargo, esta esperada operación militar realizada por Moscú, lamentablemente ha llegado tarde para salvar a aquel Patrimonio de la Humanidad que ha sido victima del odio extremo practicado por aquellas bestias sionistas sedientas de sangre, quienes no solo destruyeron sus milenarios monumentos a base de dinamitazos – ya que lo consideran “una blasfemia al Islam” (?) - sino que entre sus ruinas se llevaron a cabo escalofriantes ejecuciones de miles de civiles inocentes, incluyendo mujeres y niños, ante la complicidad de Occidente y las corruptas petromonarquias del Golfo, quienes siguen financiando sus acciones criminales. En efecto, imágenes satelitales de las ruinas de Palmira muestran la magnitud de su destrucción: Templos, torres funerarias y el arco del triunfo en el desierto que databan de hace más de 2.000 años han sido destruidos con explosivos por quienes consideran que dichos santuarios y estatuas son “símbolos de idolatría”. La UNESCO, ha condenado la destrucción y la han calificado como un Crimen de Guerra. Pero los expertos sospechan que los terroristas también están saqueando dichos lugares para vender los objetos en el mercado internacional de antigüedades. La destrucción también le ha servido de propaganda a ISIS, quienes también hicieron explotar estructuras simbólicas como el Palacio Noroccidental en Nimrud, en Irak, otras edificaciones preislámicas así como también santuarios islámicos en Irak y Siria. En Palmira, el Templo de Bel, conocido como el gran santuario de los dioses de esa localidad, fue, hasta su destrucción en agosto, uno de los edificios religiosos más importantes del siglo I en Oriente. Como sabéis, en pleno apogeo, Palmira fue uno de los centros más importantes del comercio de la región. Desde alrededor del año 2.000 a.C., el sitio estuvo continuamente ocupado, ya que se trataba de un oasis en la Ruta de la Seda, la cual era una especie de atajo en el desierto para evitar atravesar regiones fértiles del norte, en manos de los Partos, enemigos acérrimos de Roma. Continuó prosperando hasta que en el siglo III d.C. cuando fue arrasada por los romanos tras el levantamiento de la reina Zenobia, - famosa por sus riquezas - que quería librarse del tutelaje del Imperio, del cual Palmira era un reino vasallo. La conexión entre Oriente y Occidente está reflejada en la arquitectura y el arte único y distintivo de Palmira, que combina las tradiciones orientales y occidentales. El Templo de Bel, con sus relieves singulares, lucía como un templo oriental persa pero también tenía columnas como un edificio al estilo occidental romano. Pero ese simbolismo es una perdición a los ojos de ISIS: Una enorme explosión sacudió ese lugar a finales de agosto de este año e imágenes satelitales han mostrado como la estructura principal se redujo a escombros, así como también la línea de columnas que estaban a su lado. El doctor Mark Altaweel, del Instituto de Arqueología del University College London, considera que esa banda terrorista al servicio de los EE.UU. quiere mostrarle a su audiencia que está cumpliendo con su deber religioso de acabar con objetos "no religiosos"."Ese es el valor simbólico de la destrucción de esos monumentos" indicó. .A poca distancia de los principales templos, se encontraba asimismo un área conocida como el Valle de las tumbas Las tumbas-torre fueron construidas en un terreno más alto que el resto de la edificación, convirtiéndose en una característica distintiva de Palmira. Las torres tenían varios pisos, la mayoría con una cámara funeraria subterránea. Pero el lugar en el que fueron enterradas las familias de la antigüedad que se hicieron ricas por el comercio regional que se mantenían en pie durante siglos, también se convirtió en un objetivo de ISIS y hoy en día son solo escombros. En total, los terroristas han destruido al menos seis torres funerarias, incluyendo la Tumba de Elahbel, que fue construida alrededor del año 103 d.C. y la Tumba de Atenatan. Butcher asegura que la Tumba de Elhbel era el sitio mejor preservado de todas las tumbas-torre de Palmira. "Parecería, a partir de lo que se ve en las imágenes satelitales, que las tumbas torre mejor preservadas han quedado destruidas", indicó. "La pérdida de esas estructuras es extremadamente significativa, no hay lugar alguno en el que esos edificios hayan sido preservados". El doctor Altaweel cree que el saqueo que se está produciendo en esos sitios históricos ayuda en parte al financiamiento de las operaciones de ese grupo criminal. Otra de las grandes estructuras de Palmira fue el Templo de Baalshamin, cuyas partes más antiguas datan del siglo I d.C. Arqueólogos suizos develaron el templo entre 1954 y 1956, y el sitio había sido visitado por millones de personas hasta la irrupción de ISIS. La UNESCO describió la destrucción del templo en agosto como "una pérdida inmensa para los sirios y la humanidad". Muchos investigadores consideran que si ISIS retiene el control de Palmira, entonces toda la ciudad está condenada. Esperemos que los rusos cumplan su trabajo a satisfacción y manden a esos malditos asesinos al infierno, que es adonde pertenecen. Que no dejen vivo a ninguno de ellos.
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