SONIDOS DEL MUNDO

viernes, 31 de octubre de 2008

UNA OBRA REALMENTE CONTROVERTIDA: La Calavera de Hirst inicia "gira mundial" en Ámsterdam


La calavera de platino incrustada de ocho mil 601 diamantes diseñada por el “artista” británico Damien Hirst, considerada “la pieza de arte moderno más cara del planeta”, comienza este sábado 7 de Noviembre en el Rijskmuseum de Amsterdam su esperada gira mundial. La controvertida escultura titulada For the ove of God (Por el amor de Dios) se presentará en el ala de maestros antiguos del museo nacional holandés y estará así al mismo nivel que las mundialmente famosas obras de maestros como Rembrandt y Vermeer. Hirst, de 43 años, pudo elegir y comentar para el entorno de su calavera 16 obras de maestros del siglo XVII de los fondos del museo. El artista eligió Amsterdam como primera escala de su gira justamente por esas facilidades que le ofreció el museo, dijo Wim Pijbes, el nuevo director general del Rijksmuseum. For the love of God se podrá ver allí hasta el 15 de diciembre. Según el museo, aún no está confirmado dónde y cómo se exhibirá la obra posteriormente. El propio Hirst mencionó hace un año San Petersburgo, Seúl, Pekín y Nueva York como sus lugares ideales. Titulada Por el amor de Dios - tal y como exclamó la madre de Hirst al verla -, ha dividido también a los críticos holandeses. Para partidarios fascinados, como Rudi Fuchs, ex director del Museo de Arte Moderno, el cráneo es casi "sobrenatural en su belleza". La calavera - que sus críticos lo consideran de mal gusto - fue vendida en agosto en Londres a un grupo inversor por 100 millones de dólares. Por lo tanto, es considerada la obra de arte contemporánea más cara de un artista vivo. La base de la obra es un cráneo humano comprado en una tienda de Islington. Se cree que pertenece a un europeo de 35 años que vivió entre 1720 y 1810. Diseñada y esculpida por Jack du Rose y fabricada por los joyeros Bentley & Skinner de Piccadilly, 8.601 diamantes impecables engastados en pavé, con un peso total de 1.106,18 quilates (221,236 g) sobre una base de platino, cubren la totalidad del cráneo. En el centro de la frente se encuentra un diamante rosa en forma de pera, la pieza central de la obra. Se afirma que todos los diamantes utilizados en la obra provienen de “fuentes éticas”. El gran diamante en forma de pera, llamado Estrella Calavera, en el centro de la frente, es una gema magnífica que exhibe un delicado tono rosa pálido. Se encuentra entre los diamantes de color más importantes y excepcionales del mundo. De hecho, es el diamante rosa en forma de pera más grande jamás registrado. El cristal original pesaba 129,81 quilates y fue tallado en Amberes en una piedra perfecta e impecable en forma de pera que pesa 52,40 quilates. Si bien quizás no sea el diamante más grande jamás encontrado, ostenta un estatus único en la historia como el diamante más grande jamás utilizado en una obra de arte. También es el primer diamante de su tamaño e importancia que fue adquirido y nombrado por un artista. Al diseñar la Calavera, Hirst siempre había imaginado incorporar un "tercer ojo", un órgano simbólico de percepción espiritual y uno de los chakras superiores, en el centro de la frente, y fue por extraordinaria casualidad que este hermoso diamante encajó a la perfección.Cuando se le ofreció a Hirst, se le sugirió que lo bautizara como Diamante Hirst, pero él consideró más apropiado llamarlo Estrella Calavera. El director general de Bentley & Skinner, Mark Evans, declaró entonces: “Este encargo ha sido un reto extraordinario, un privilegio y una alegría haberlo llevado a cabo. Mi equipo y yo comprendimos la magnitud de la tarea que habíamos asumido, pero nos entusiasmó contribuir a convertir el sueño de un artista en realidad. La insistencia del Sr. Hirst en que solo se utilizaran los mejores materiales y la mejor mano de obra fue la fuerza motriz de este apasionante proyecto”. Por su parte, Damien Hirst afirmó: “Solo podía imaginarme creando la calavera de diamante con Bentley & Skinner de Bond Street, porque es una empresa que prioriza la calidad sobre el dinero, y el resultado final superó con creces mis expectativas más optimistas. Fue un proyecto enorme para todo el equipo de Bentley & Skinner y nos llevó 18 meses; quién sabe cómo lo consiguieron con una sonrisa a pesar del sudor y las lágrimas” asevero. Como sabéis, Hirst es un experto en crear controversia. Su calavera humana y sus animales sumergidos en lujosas urnas de formol no acaban de convencer a todo el mundo. Quizá las críticas más duras tuvieron lugar el pasado mes de septiembre, cuando el artista británico decidió saltarse el guion establecido prescindiendo de su galerista y subastando sus obras en la casa Sotheby’s sin intermediarios. Pero él está encantado con las críticas. El autor de For the love of God explicó durante su presentación que la pieza pretende ser "la victoria definitiva sobre la muerte, lo más que puede conseguirse en cuanto a decoración, porque nuestra sociedad ama el dinero y la riqueza". Esta obra con lo controvertida que pueda parecer, trasciende lo meramente espectacular; encapsulando la fascinación de Hirst por la muerte, el lujo y la intersección entre la ciencia y la espiritualidad. Como figura líder del movimiento Young British Artists (YBA), Hirst utiliza el cráneo no solo como un memento mori, sino - agrego - “como un espejo de nuestras obsesiones culturales”.
actualidad cultural
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...