Durante mi año sabático tuve la oportunidad de viajar por lugares exóticos y a su vez fascinantes. Una de ellas es Constantinopla (Estambul) la cual tiene la particularidad de estar ubicada estratégicamente en la ribera del Bósforo uniendo dos continentes. Me llamo mucho la atención sus enormes mezquitas cuyos minaretes se elevan en el cielo y le dan un aire oriental a la ciudad a pesar de estar ubicada en suelo europeo. Entre ellas destaca la antigua Basílica cristiana de Santa Sofía – convertida en mezquita tras la caída de la ciudad en manos de los turcos en 1453 y hoy convertida en museo – cuya grandiosidad y majestuosidad impresiono tanto a los invasores que fue imitada mas tarde por sus arquitectos para levantar enormes construcciones que rivalizasen con ella, como la llamada Mezquita Azul.. Famosa por su enorme cúpula, está considerada como el epítome de la arquitectura bizantina, El edificio actual fue reconstruido entre 532 y 537 por orden del emperador bizantino Justiniano I y cuyo diseño es obra del arquitecto y físico jonio Isidoro de Mileto y del matemático y arquitecto lidio Antemio de Tralles. Su gloria se eclipso en 1453 cuando Constantinopla fue conquistada por los turcos bajo las órdenes del infame sultán Mehmed II, quien tras la caída de la ciudad entro a caballo a la Basílica profanando el edificio sagrado - la cual se encontraba repleta de aterrorizados ciudadanos bizantinos que se habían refugiado allí esperando en vano un milagro del cielo para salvarlos de las salvajes hordas turcas - desatándose una carnicería en ella. Tras el genocidio cometido, este maldito criminal ordeno el saqueo de sus invaluables tesoros así como la destrucción de todos los símbolos cristianos, decidiendo que desde ese momento el templo se convertiría en una mezquita.. Durante el dominio otomano se le añadieron detalles arquitectónicos islámicos tales como el mihrab, el minbar y los cuatro minaretes que hoy le son tan característicos, los cuales es bueno recalcarlo no existían antes, como lo muestra el vídeo al final de la nota. El edificio se mantuvo como mezquita hasta 1931, fecha en que fue cerrado al público por el gobierno hasta su reapertura, ya como museo, en 1935. .Convertida en la mezquita principal de Constantinopla durante casi 500 años, Santa Sofía sirvió como modelo para muchas otras mezquitas otomanas de la ciudad , como la Mezquita Azul , la Mezquita Sehzade, la Mezquita de Solimán, la Mezquita Rüstem Pasha y la Mezquita Kiliç Ali Pasha las cuales rivalizaron en belleza y majestuosidad con Santa Sofía ya que cada sultán pretendía que la suya era la mejor. Sin embargo, Santa Sofía por su historia es única, Vista desde afuera, no da ninguna pista de la maravillosa ornamentación y mosaicos que guarda en su interior. De hecho entre ellas se conserva una de las representaciones de Cristo Pantocrátor más bellas del arte bizantino. Su buena iluminación y la imponente altura de su cúpula de más de 56 metros hacen de Santa Sofía una visita obligada en la antigua Constantinopla. ¿Volverá alguna vez a ser consagrada como una basílica cristiana y la ciudad podrá recuperar su histórico nombre? Ya en los tiempos de Catalina II de Rusia se intento hacerlo, pero la oposición de las potencias occidentales impidió que los rusos - como herederos de Bizancio - liberaran la ciudad del dominio turco y vengaran a los bizantinos. A que se perdió una magnífica oportunidad de expulsarlos en ese momento ¿no os parece?
SONIDOS DEL MUNDO
viernes, 26 de abril de 2013
SANTA SOFIA : Una maravilla del Arte Bizantino
Durante mi año sabático tuve la oportunidad de viajar por lugares exóticos y a su vez fascinantes. Una de ellas es Constantinopla (Estambul) la cual tiene la particularidad de estar ubicada estratégicamente en la ribera del Bósforo uniendo dos continentes. Me llamo mucho la atención sus enormes mezquitas cuyos minaretes se elevan en el cielo y le dan un aire oriental a la ciudad a pesar de estar ubicada en suelo europeo. Entre ellas destaca la antigua Basílica cristiana de Santa Sofía – convertida en mezquita tras la caída de la ciudad en manos de los turcos en 1453 y hoy convertida en museo – cuya grandiosidad y majestuosidad impresiono tanto a los invasores que fue imitada mas tarde por sus arquitectos para levantar enormes construcciones que rivalizasen con ella, como la llamada Mezquita Azul.. Famosa por su enorme cúpula, está considerada como el epítome de la arquitectura bizantina, El edificio actual fue reconstruido entre 532 y 537 por orden del emperador bizantino Justiniano I y cuyo diseño es obra del arquitecto y físico jonio Isidoro de Mileto y del matemático y arquitecto lidio Antemio de Tralles. Su gloria se eclipso en 1453 cuando Constantinopla fue conquistada por los turcos bajo las órdenes del infame sultán Mehmed II, quien tras la caída de la ciudad entro a caballo a la Basílica profanando el edificio sagrado - la cual se encontraba repleta de aterrorizados ciudadanos bizantinos que se habían refugiado allí esperando en vano un milagro del cielo para salvarlos de las salvajes hordas turcas - desatándose una carnicería en ella. Tras el genocidio cometido, este maldito criminal ordeno el saqueo de sus invaluables tesoros así como la destrucción de todos los símbolos cristianos, decidiendo que desde ese momento el templo se convertiría en una mezquita.. Durante el dominio otomano se le añadieron detalles arquitectónicos islámicos tales como el mihrab, el minbar y los cuatro minaretes que hoy le son tan característicos, los cuales es bueno recalcarlo no existían antes, como lo muestra el vídeo al final de la nota. El edificio se mantuvo como mezquita hasta 1931, fecha en que fue cerrado al público por el gobierno hasta su reapertura, ya como museo, en 1935. .Convertida en la mezquita principal de Constantinopla durante casi 500 años, Santa Sofía sirvió como modelo para muchas otras mezquitas otomanas de la ciudad , como la Mezquita Azul , la Mezquita Sehzade, la Mezquita de Solimán, la Mezquita Rüstem Pasha y la Mezquita Kiliç Ali Pasha las cuales rivalizaron en belleza y majestuosidad con Santa Sofía ya que cada sultán pretendía que la suya era la mejor. Sin embargo, Santa Sofía por su historia es única, Vista desde afuera, no da ninguna pista de la maravillosa ornamentación y mosaicos que guarda en su interior. De hecho entre ellas se conserva una de las representaciones de Cristo Pantocrátor más bellas del arte bizantino. Su buena iluminación y la imponente altura de su cúpula de más de 56 metros hacen de Santa Sofía una visita obligada en la antigua Constantinopla. ¿Volverá alguna vez a ser consagrada como una basílica cristiana y la ciudad podrá recuperar su histórico nombre? Ya en los tiempos de Catalina II de Rusia se intento hacerlo, pero la oposición de las potencias occidentales impidió que los rusos - como herederos de Bizancio - liberaran la ciudad del dominio turco y vengaran a los bizantinos. A que se perdió una magnífica oportunidad de expulsarlos en ese momento ¿no os parece?
viernes, 19 de abril de 2013
CHINA: Descubren la tumba de Yang Guang, su emperador mas odiado
viernes, 12 de abril de 2013
HOLANDA: El Rijksmuseum de Amsterdam vuelve a abrir sus puertas
Luego de 12 años de debates y polémicas, este viernes se inaugura la espectacular remodelación del Rijksmuseum de Ámsterdam. Por primera vez en la historia, el museo más importante de Holanda - que alberga la mayor colección del mundo de obras de Rembrandt, considerado como uno de los más grandes pintores del arte europeo- lleva a cabo una transformación total de su edificio y de su colección. "Antes era un edificio laberíntico, oscuro, dramáticamente alterado con el paso de los años e incapaz de aceptar el gran número de visitantes que recibía. Ahora está irreconocible, hemos recuperado la esencia del edificio original", comenta Antonio Ortiz, uno de los arquitectos del proyecto. El antiguo edificio realizado por el arquitecto holandés Pierre Cuypers se convierte ahora en un museo con una superficie de 30.000 metros cuadrados (12.000 de superficie expositiva), una entrada luminosa, un pabellón asiático, 80 salas, 1,5 km de recorrido, 5,4 km cuadrados de biblioteca, un restaurante, dos cafeterías para 500 personas y 14.418 metros cuadrados de jardín. Además se ha reconstruido la decoración interior original en los principales espacios expositivos del museo. El coste total del proyecto ha sido de 375 millones de euros. La presentación de la colección permanente del Rijksmuseum también se ha renovado totalmente. Del millón y medio de piezas que alberga se han seleccionado 8.000 para ofrecer un viaje cronológico por la historia del arte de los Países Bajos desde la Edad Media hasta el siglo XX. La Galería de Honor –donde se exponen las obras maestras mundialmente conocidas de Rembrandt, Vermeer, Frans Hals o Jan Steen– y las 30 salas dedicadas al Siglo de Oro del arte holandés constituyen el corazón del museo. La Ronda de Noche de Rembrandt es el único cuadro que volverá a ocupar su lugar original. Por primera vez se exhibe también una selección de piezas de arte y diseño de la primera mitad del siglo XX. El proyecto estuvo bloqueado durante años a causa de las protestas de la Federación Ciclista de la ciudad, que rechazaba el proyecto inicial ya que limitaba el paso de las bicicletas a través del corredor central del edificio, paso estratégico entre el centro y el ensanche de la ciudad. Para superar esta dura oposición, los arquitectos tuvieron que diseñar una segunda propuesta, diferente a la que presentaron en su día al concurso internacional para la ampliación y remodelación del edificio. Aún así, esta segunda opción, consistente en reservar la nave central del pasaje para el paso de bicicletas, abriendo a ambos lados dos accesos al vestíbulo en el sótano del museo, no convencía del todo a los arquitectos, razón por la que diseñaron una nueva alternativa, ya definitiva, en la que el nuevo vestíbulo respeta la autonomía del paso de las bicicletas, conviviendo éstas con el público del museo, y colocando el acceso principal en la gran galería, lugar donde inicialmente se proyectó. Esta última propuesta, que da con el equilibrio entre visitantes y ciclistas, reserva la nave lateral del pasaje y la mitad de la nave central para el paso de las bicicletas, y separada por una barandilla ligera y transparente, la otra mitad se reserva para la entrada del público a través de un gran vestíbulo, eje del Museo. De esta manera, hoy volverá a abrir sus puertas al público. Ya era hora.
viernes, 5 de abril de 2013
MACABRA ADQUISICION: Una reliquia con la sangre de Luis XVI se vende a 24 mil dólares
sábado, 30 de marzo de 2013
LIFE AND DEATH IN POMPEII AND HERCULANEUM: El British Museum resucita el lado más cotidiano de antiguas ciudades romanas
Su mundo desapareció en 24 horas. Vivían sin saber que bajo las laderas fértiles del Vesubio latía el germen de su propia destrucción, que llegó por sorpresa en el año 79 AC, Los habitantes de Pompeya, entre 12.000 y 15.000 personas según se estima, y los de la vecina localidad costera de Herculano, con unos 4.000 habitantes, murieron sepultados por sus propios techos, asfixiados por los gases tóxicos de la erupción, o carbonizados por un flujo abrasador de roca y aire ardiendo que se abalanzó sobre Herculano a 30 metros por segundo y 400 grados de temperatura.Una nube volcánica de 35 kilómetros llevó la oscuridad a la bahía de Nápoles. La falta de visibilidad impedía la huida a los pompeyanos, que tuvieron unas pocas horas más de vida. Pero su mundo había sido el del aire fresco que disfrutan los actuales visitantes cuando recorren sus calles ordenadas, con el volcán al fondo. Un universo urbano de placeres y gozos cotidianos que desvela con sorprendente ternura la exposición«Vida y muerte en Pompeya y Herculano» que inauguro esta semana en el British Museum. La muestra actúa como una varita mágica que insufla vida a las piedras muertas, reconstruyendo con sorprendente eficacia a través de 450 objetos (algunos no habían salido nunca de Italia) aquellas escenas que solo la imaginación del turista podía hasta ahora recrear. «Pompeya y Herculano eran dos ciudades romanas ordinarias que tuvieron un final extraordinario, y es esa ordinariedad la que nos dice tantas cosas de la vida de los romanos», explica Paul Roberts, comisario de una exposición estructurada siguiendo la vida en las calles, primero, y las diferentes estancias de las casas después. En ellas, las familias de Pompeya se retrataban con un sorprendente afán ilustrado e igualitario. Una de las pinturas muestra a «Terentius Neo y su mujer» codo con codo. Él sujeta un pergamino enrollado, símbolo de poder y sabiduría asociado a los cargos públicos, mientras ella se abraza a una tabla de escribir en representación de su estatus intelectual. «El papel de la mujer era muy diferente al de otras sociedades, como la griega», explica Roberts. Un buen ejemplo es la estatua de la sacerdotisa Eumachia, que guarda todavía el color rojizo de su cabello. Sufragó de su bolsillo el edificio más grande del foro pompeyano, y el reconocimiento que concitaba es evidente. «No quiere decir que fueran iguales, no lo eran, porque no podían votar o asumir cargos públicos, pero mujeres como Eumachia constituyen un nuevo estrato de la sociedad romana», cree. Su vida íntima también quedo retratada para la posteridad. Como explican los responsables de la exposición, «los romanos estaban muy habituados a las imágenes de erotismo y sexualidad, que a menudo veían más como símbolos de fertilidad, superstición o, simplemente, de humor». Por su parte, la vida en el hogar está ilustrada por delicados objetos, como una cuna de bebé de madera recuperada de la ira del volcán, o un banco para hacer una pausa en los paseos por los patios y jardines, reconstruidos con toda su calma por el museo londinense. En la calle, los residentes menos adinerados buscaban diversión en las tabernas como la de Salvio, de la que se salvaron algunos de los frescos más reveladores de la cotidianeidad pompeyana. Así fue la vida en Pompeya y Herculano dos ciudades de trágico final y que ahora nos muestra su lado mas cotidiano en el British Museum.
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actualidad cultural