SONIDOS DEL MUNDO

viernes, 9 de junio de 2023

CONTROVERSIAL INICIATIVA: Museos británicos ‘recomiendan’ que las momias sean denominadas de otra manera

No está claro que Tutankamón o Ramsés II agradezcan la deferencia desde el más allá, pero los museos británicos van a proporcionar material en abundancia a todos aquellos columnistas conservadores que se regodean habitualmente con el movimiento woke o todo lo que suene a “políticamente correcto”. En efecto, el British Museum de Londres, los National Museums de Escocia o el Great North Museum: Hancock (que reúne en Newcastle una importante colección de arqueología e historia natural), han decidido que, en la medida de lo posible, dejarán de usar el término “momia” para hablar más bien de “restos momificados”, incluyendo cuando sea posible el nombre de la persona a la que pertenecen. “La palabra ‘momia’ no es incorrecta, pero tiene un efecto deshumanizador. El término ‘persona momificada’ lleva al visitante a pensar que se trata de una persona”, ha explicado un portavoz de las instituciones culturales escocesas al Daily Mail. “Si conocemos el nombre concreto de la persona, será el que usemos. En otro caso, podemos decir ‘hombre, mujer, niño o niña momificados’, porque hablamos de personas, no de objetos”, ha concretado. Más allá de la eficacia de una señal de respeto hacia seres humanos que fallecieron hace 6.000 o más años, la idea de cambiar la terminología responde también a la constante revisión del pasado colonialista del Reino Unido. Jo Anderson, uno de los conservadores arqueólogos del Great North Museum recuerda, en el blog que mantiene en la página web de la institución, las barbaridades a que fueron sometidos los restos de Irtyru, uno de los dos cuerpos que se exhiben en Newcastle. Se calcula que murió cuando tenía entre 30 y 35 años, allá por el siglo VII antes de Cristo. La campaña de Egipto de Napoleón, y todos los restos arqueológicos de los que hizo acopio, resucitaron en Europa el interés por el Antiguo Egipto. Surgió una nueva ola de “egiptomanía” entre cuyas prácticas unas de las más deplorables fueron las llamadas “fiestas de desembalaje”, en las que se desenrollaban ante un público extasiado los restos humanos fruto del expolio. “Frente a una audiencia que había pagado sus entradas, Irtyru fue desembalada y examinada por tres médicos de Newcastle: Thomas Michael Greenhow, John Baird y Sir John Fife”, cuenta Anderson. “Les llevó dos horas abrirla, y el peso de las vendas fue de casi 24 kilos. Luego de la autopsia, prepararon el cuerpo de Irtyru para su exhibición. La barnizaron con una goma lacada, para su aparente protección. Por eso hoy su cuerpo aparece tan oscuro. Y como querían mostrarla de pie, fue sometida a graves violaciones: un enorme clavo y un disco se encajaron en su cráneo para colgarla en posición vertical. A la vez, se insertó en su columna una enorme grapa de metal para asegurarla a la base del sarcófago”, relata el arqueólogo. “El museo no ha prohibido el término ‘momia’, y de hecho se sigue usando en varias de nuestras galerías”, ha explicado un portavoz del londinense Museo Británico, decidido a matizar una decisión que ha provocado una cascada de críticas e ironías. “Pero en exhibiciones recientes usamos ya la expresión ‘restos momificados de...’, e incluimos el nombre de la persona momificada (cuando lo conocemos). Se trata de hacer énfasis en la idea de que los restos momificados pertenecen a un ser humano que alguna vez estuvo vivo”, añade. Pero sobre todo, el término “momia”, gracias a la literatura y el cine, se asocia ahora a monstruos y maldiciones muy alejadas de las aspiraciones trascendentales que buscaban los egipcios en sus ritos funerarios. El descubrimiento en 1922 de la tumba de Tutankamón en el Valle de los Reyes, cerca de Luxor, desató de nuevo un furor por el Antiguo Egipto. La muerte del patrocinador de la expedición, Lord Carnarvon, y de algunas de las personas presentes cuando se abrió el complejo funerario (solo 6 de las 26, y en el transcurso de una década), contribuyó a la leyenda de “la maldición de la momia”. Aunque algunos sugieren que viene de antes, y señalan cómo el creador del detective Sherlock Holmes, Arthur Conan Doyle, ya anticipó la fascinación con las momias en su relato de terror gótico Lote Número 249. El estudiante de egiptología, Edward Bellingham, tiene en su estudio una que aparece y desaparece. El relato ha sido fuente de inspiración para numerosas obras posteriores en las que las momias tenían especial protagonismo. El debate surgido en los museos, en cualquier caso, también ha provocado la resurrección de Chris McGovern, un exdirector de institutor, asesor del Partido Conservador en materia educativa, y presidente del grupo de presión Campaña para una Educación Real, que reclama la vuelta a las aulas de valores y contenidos de enseñanza tradicionales. “La maldición de la momia ha conseguido volver locos a todos estos académicos”, ha dicho McGovern al Daily Mail. Cabe precisar por cierto, que la mayoría de egiptólogos han rechazado esa ‘sugerencia’ de los museos británicos de pretender reescribir la historia ya que la consideran totalmente innecesaria y fuera de lugar. Coincidimos con ellos.

viernes, 2 de junio de 2023

SIDDHARTHA GAUTAMA: Buda, el Iluminado

Nacido en el reino de Kapilavastu, en el norte de la India (actual Nepal), en la dinastía de los Sakhyas. Siddartha Gautama era hijo del rey Sudodhama y la reina Maya Devi. Según la costumbre, Suddhodana llamó a un sabio para que vea a su hijo. "Signos supernaturales indican que este recién nacido será un gran asceta o se convertirá en un gran Rey", le dijo el vidente. Al escuchar estas palabras, Suddhodana decidió resguardar a su hijo del mundo exterior y lo confinó al palacio, donde lo rodeó de placeres y riquezas. Entonces sucedió lo inevitable. A pesar de los esfuerzos de su padre, Gautama un día salió del palacio. Vio cuatro cosas que cambiaron su vida para siempre: un anciano, un enfermo, un muerto y un renunciante. Al saber que las primeras tres no eran visiones extrañas sino el destino inevitable de todos los seres humanos, Siddartha se conmovió profundamente. Así, a los treinta años decidió renunciar al lujo de la vida de palacio para encontrar la respuesta al problema del dolor y del sufrimiento humano. Se acercó a su esposa y a su hijo que estaban dormidos y se despidió de ellos en silencio. Posteriormente, ambos se volverían sus discípulos. Siddartha llevó a cabo varias prácticas espirituales para realizar su verdadero Ser. Primero se encontró con cuatro ascetas que practicaban sus disciplinas con mucha intensidad. Decidió unirse a ellos y llevar una vida de renuncia extrema en los bosques. Pero pronto llegó a la conclusión de que ese tipo de existencia no conducía a la paz y a la auto-realización, sino que simplemente debilitaba la mente y el cuerpo. De aquí proviene otro de los puntos centrales de las enseñanzas del budismo: el sendero medio. De su experiencia en el palacio y en los bosques, Buda concluye que el camino no está ni en el extremo de los placeres sensuales ni en el de las austeridades y las penitencias. Luego de siete años de búsqueda, decide sentarse en meditación con la inquebrantable determinación de no moverse hasta haber comprendido y realizado la verdadera naturaleza del Ser. Mientras estaba en meditación profunda bajo una higuera conocida como el árbol de Bodhi (árbol de sabiduría), Gautama experimentó el grado más alto de conciencia llamado Nirvana. En sus propias palabras: "La realidad que vino a mí es profunda y difícil de ver o entender porque está más allá del pensamiento". A partir de su iluminación, Siddartha Gautama fue conocido desde entonces como Buda, "el Iluminado". Al comenzar su enseñanza, pronto tuvo muchos discípulos en India ya que la mayoría hindú había quedado apartada por el brahmanismo ritualista. Buda proclamó su mensaje durante 45 años y estableció su comunidad de discípulos o Sangha. Murió a los ochenta en la luna llena de mayo. Este día de mayo es el más sagrado para los budistas, ya que en él no solo nació y murió Buda, sino que obtuvo su iluminación. Para el tiempo de su muerte, el budismo se había convertido en una fuerza importante en la India. Tres siglos más tarde se había extendido a toda Asia. Buda nunca dijo ser una deidad, sino más bien un guía o "indicador del camino". El mensaje central de Buda es que todos podemos liberarnos del sufrimiento, producto de la servidumbre a deseos y ansias ilusorios. Buda enseñó que la causa de todo sufrimiento, físico, emocional o existencial, incluido el derivado de la muerte, es la ignorancia o el olvido de nuestra verdadera naturaleza: “Ustedes, que son esclavos del yo, que le prestan servicio de sol a sombra, que viven en un miedo constante al nacimiento, vejez, enfermedad y muerte, reciban las buenas nuevas: su cruel amo no existe." Por otro lado, Buda exhorta a no creer nada que uno no pueda experimentar por sí mismo. El fundamento de las enseñanzas es que todos los seres tenemos la misma naturaleza de Verdad, Amor y Belleza, y no es posible que haya algunos que estén más cerca de esta Realidad que otros. Sólo hay unos que se dan cuenta y otros que no. Así, el objetivo de toda la práctica de las enseñanzas es el despertar a nuestra verdadera realidad, al Ser, llamado Iluminación en el budismo y Liberación (moksha) en el hinduismo. Este despertar no es posible sin antes erradicar la ignorancia, fuente de todo sufrimiento. Luego de su iluminación, Buda instó a comprender las Cuatro Nobles Verdades, caminar por el Noble Óctuple sendero y completar la práctica de las seis perfecciones (paramitas). 1. La primera Noble Verdad es que la naturaleza de la vida es sufrimiento (dukkha). "Ésta, oh monjes, es la Noble Verdad del Sufrimiento. El nacimiento es sufrimiento, la vejez es sufrimiento, la enfermedad es sufrimiento, la muerte es sufrimiento, asociarse con lo indeseable es sufrimiento, separarse de lo deseable es sufrimiento, no obtener lo que se desea es sufrimiento. Resumiendo, los cinco agregados del apego son sufrimiento". 2. La segunda Noble Verdad es el Origen del sufrimiento. "Ésta, oh monjes, es la Noble Verdad del Origen del Sufrimiento: Es el deseo que produce nuevos renacimientos, que acompañado con placer y pasión encuentra siempre nuevo deleite, ahora aquí, ahora allí. Es decir, el deseo por los placeres sensuales, el deseo por la existencia y el deseo por la no existencia". 3. La tercera Noble Verdad es la cesación del sufrimiento. "Ésta, oh monjes, es la Noble Verdad de la Cesación del Sufrimiento. Es la total extinción y cesación de ese mismo deseo, su abandono, su descarte, liberarse del mismo, su no dependencia". 4. La cuarta Noble Verdad es el Sendero que conduce al cese del sufrimiento. "Ésta, oh monjes, es la Noble Verdaddel Sendero que conduce a la Cesación del Sufrimiento. Simplemente este Óctuple Noble Sendero; es decir, es la Rectitud en el Entendimiento, Pensamiento, Lenguaje, Acción, Medio de Vida, Esfuerzo, Atención y Concentración". En síntesis, podemos decir que el budismo es una doctrina filosófica y religiosa derivada del hinduismo. Proviene del sánscrito "Buddh", que significa "despertar desde las tinieblas de la ignorancia para entrar en la luz del conocimiento". Surgió de las enseñanzas de Siddharta Gautama, posteriormente conocido como Buda "El Iluminado", que nació en India en el siglo VI a. C. (aproximadamente en el año 563 a. C.). La Iluminación es la esencia de la enseñanza budista. Todas sus doctrinas y prácticas están orientadas para ayudar al ser humano, hombre o mujer, a alcanzar su potencial de Iluminación o Nirvana. El Budismo es una de las religiones más importantes del mundo. De acuerdo con las estadísticas, el número oficial de budistas ronda los 300 millones. Pero al no existir iglesia o autoridad que pueda dar cuenta de la cantidad de practicantes y considerando las numerosas corrientes budistas, probablemente esta cifra podría duplicarse.

viernes, 26 de mayo de 2023

MONASTERIO BELOGORSKY DE PERM: La paz sea contigo

También conocido como el Monasterio Belaya Gora, se encuentra en la cima de una colina del mismo nombre, en las Montañas Blancas, en Rusia, a 85 kilómetros de la ciudad de Perm, y a 50 kilómetros de la ciudad de Kungur. El monasterio está dominado por una hermosa iglesia blanca con cúpulas de oro coronadas por cruces, también de oro. Durante el invierno, y hasta la primavera, la blanca estructura se vuelve indistinguible gracias a la nieve circundante. El orgullo del monasterio es su altar principal. La Iglesia posee una estructura monumental, hecha con estilo ruso-bizantino. Es considerada la catedral más grande de la diócesis y tiene capacidad para más de 5 mil personas. El templo tiene forma de cruz inscrita en un cubo, y la base está hecha tradicionalmente al estilo ruso con cinco cúpulas. La iglesia original, de madera, y el monasterio, fueron construidos en 1894, y sirvieron para alojar a unos 25 niños huérfanos, los cuales recibieron educación en la lectura, la escritura, la música sacra y diversos oficios. Cuando el edificio se quemó, la construcción de una nueva iglesia, de dos pisos, y de piedra, se inició en junio de 1902, prolongándose 15 años hasta ser completada. Durante esos años, unos cuatrocientos monjes vivían en el recinto, y ayudaron en la construcción del monasterio, fabricando sus propios ladrillos en el mismo monasterio. También se dedicaron a la agricultura, la ganadería, la apicultura y la pesca. Cuando el monasterio fue terminado en 1917, tenía capacidad para albergar a 8.000 personas, y estaba equipado con ventilación y un sistema de calefacción por vapor. Dentro de la iglesia, el techo de arco y las paredes estaban cubiertos de pinturas clásicas rusas ortodoxas e iconos de santos, además de escenas religiosas acentuadas con oro. A la ceremonia oficial de consagración asistieron alrededor de 30.000 personas. De esta manera, el Monasterio Belogorsky se convirtió así en la estructura más grandiosa de Perm. Sin embargo tras la instauración de una sangrienta dictadura comunista en Rusia, llegaron días negros para el monasterio y sus habitantes. En efecto, un infausto día de 1918, los bolcheviques llegaron al lugar, sacando de él al monje y maestro Varlaam Archimandrita hacia el valle, donde le dispararon y arrojaron al río Kama. Rompieron las grandes campanas del monasterio con mazas, y destruyeron varios sagrados iconos e innumerables obras de arte. Muchos monjes perdieron la vida tratando de evitar la destrucción del monasterio. Algunos fueron alineados contra las paredes de la iglesia y fusilados inmediatamente. Los agujeros de bala todavía son evidentes en las paredes. Muchos otros fueron enterrados vivos en fosas comunes. En tanto, los mas “afortunados” fueron deportados a Siberia, donde murieron en los campos de trabajo del Gulag. En la década de 1930, los edificios del monasterio fueron utilizados como un campo de prisioneros del stalinismo. Más tarde, se utilizaron como hogar para personas con discapacidad. Durante la Segunda Guerra Mundial, el monasterio se convirtió en un centro de rehabilitación para los heridos y los lisiados de la guerra. También sirvió como el hogar de enfermos mentales hasta 1986. En 1980, uno de ellos estuvo a punto de echar abajo todo el edificio, cuando prendió fuego al techo. El monasterio resultó gravemente dañado, y se quemaron casi todas las cúpulas que tenía. Pero con el derrocamiento del odiado régimen comunista en 1991 con el consiguiente colapso y desaparición de la Unión Soviética, el monasterio fue devuelto al culto cristiano ortodoxo, comenzando su larga etapa de restauración, que concluiría en el 2011, volviendo a mostrarse tan espectacular e imponente como antes.

viernes, 19 de mayo de 2023

CÓDIGO DE HAMMURABI: La primera compilación de leyes que se escribió en la Historia

Conservado en el Museo de Louvre en Paris, el Código de Hammurabi es de uno de los conjuntos de leyes más antiguos que se han encontrado y uno de los ejemplares mejor conservados de este tipo de documentos creados en la antigua Mesopotamia. Redescubierta en Susa (actual Irán) en 1901, el código está grabado en una estela de basalto negro de 2,25 metros de altura, por 50 cm en su zona más ancha. En la zona superior está representado Hammurabi en Bajorrelieve, de pie, delante del dios solar de la equidad en Mesopotamia, Shamash, deidad principal de la ciudad Sumeria de Larsa, o tal vez Marduk, dios de Babilonia. Debajo aparecen, inscritos en caracteres cuneiformes acadios, las leyes que regían la vida cotidiana. Representa un desarrollado concepto de igualdad entre los habitantes de Mesopotamia. Se basa en la aplicación de la ley del talión, y es también uno de los más tempranos ejemplos del principio de presunción de inocencia, ya que sugiere que el acusado o el acusador tienen la oportunidad de aportar pruebas. Fue escrito en 1750 a. C. por el rey de Babilonia Hammurabi, donde unifica los códigos existentes en las ciudades del imperio babilónico. Escrito en acadio para que pudiera ser leído por cualquier persona alfabetizada, su prólogo y el epílogo están redactados en un lenguaje más cuidado y con la finalidad de glorificar al dios babilonio Marduk o Shamash y, a través de él, a su rey, quien ordenó que se colocara una estela similar en la plaza de cada ciudad para que todo el pueblo conociera quién era el rey y sus castigos, para lo cual el cuerpo de la ley se expresa en lenguaje claro, del pueblo. Comienza con la partícula "si" (proposición condicional), describe la conducta delictiva y luego indica el castigo correspondiente. Una de sus leyes establece la ley del Talión. Está redactado en primera persona y relata cómo los dioses eligen a Hammurabi para que ilumine al país y asegure el bienestar de la gente. Proclama además a Marduk como el dios supremo, subordinando al panteón sumerio/acadio anterior. Se puede interpretar también como una gran maniobra de propaganda política y ensalzamiento del rey, ya que, aunque las leyes estaban fijadas, no se cumplían de manera sistemática (por ejemplo, en el caso de las ejecuciones o de los precios). En él, Hammurabi enumera las leyes que ha recibido del dios Marduk para fomentar el bienestar entre la gente. Estas leyes tuvieron una importante repercusión en el imperio babilónico, antes los sacerdotes, que en aquella época eran los jueces de Mesopotamia, dictaban las sentencias a su parecer, sin la presencia de una ley. Ahora el rey aumentaba su poder sobre la población y hacía que la ley no dependiera tanto de la región y el juez que juzgara. También disminuyó el número de acusaciones falsas. Pese a que el enunciado “ojo por ojo, diente por diente” se suele ver como la inspiración del Código, lo cierto es que el mismo tiene además artículos muy alejados de ese concepto. Es verdad que en algunos casos la ley opta por el Talión y establece que debe hacerse lo que el agresor le hizo a la víctima (es el caso de los artículos 196 -el ojo-, 197 -el hueso- y 200 -el diente-), pero esta visión es imperfecta y depende de las circunstancias y, principalmente, de la condición de los involucrados. Además, cabe decir que la mayor parte del Código simplemente establece indemnizaciones o penas graves, girando alrededor de temas distintos al famoso Talión. Así que el prisma negativo puesto sobre la Antigua Sumeria por la visión simplista de este concepto es, analizado desde este punto de vista, injustificado. Se puede decir que el Código está inspirado por un alto sentimiento de orden. Por ejemplo, se fija la responsabilidad mutua del amo y del obrero; este último tiene que recibir un salario mínimo y tres días de vacaciones cada mes, una muestra de la sistematizada y estructurada sociedad que reflejan estas "leyes". Por cierto, en el código no se distingue entre derecho civil y penal, es decir, se dan leyes que regulan los asuntos de la vida cotidiana y leyes que castigan los delitos. Se regulan el comercio, el trabajo asalariado, los préstamos, los alquileres, las herencias, los divorcios, la propiedad, las penas por delitos de robo, asesinato, etc. El texto del código también les sirve a los historiadores para saber cuáles eran los delitos más frecuentes en la época, ya que un delito previsto será un hecho que acontece con relativa frecuencia (algunas faltas penadas son el adulterio, la difamación, la prevaricación de un juez y el incesto). En las penas aplicadas a cada transgresión se distingue si hay intencionalidad o no, y cuál es la "categoría" de la víctima y del agresor. Así, la pena es mayor si se ha hecho adrede y menor si ha sido un accidente; mayor si la víctima es un hombre libre y menor si es un esclavo. A pesar de la incertidumbre que rodea estos temas, Hammurabi es considerado fuera de la asiriología como una figura importante en la historia del derecho y el documento como un verdadero código legal. Los eruditos modernos respondieron al Código con admiración por su justicia percibida y el respeto por el estado de derecho , y por la complejidad de la sociedad de la antigua Babilonia. Desde entonces, el debate entre los asiriólogos se ha centrado en varios aspectos del Código: su propósito, sus principios subyacentes, su lenguaje y su relación con colecciones de leyes anteriores y posteriores. El Capitolio de los Estados Unidos tiene un retrato en relieve de Hammurabi junto con los de otros legisladores históricos. Hay réplicas de la estela en numerosas instituciones, incluida la sede de las Naciones Unidas en Nueva York y el Museo de Pérgamo en Berlín .

viernes, 12 de mayo de 2023

LA FUNDACIÓN DE CONSTANTINOPLA: Una capital imperial levantada para la gloria de su constructor

El 11 de mayo del año 330 fue inaugurada con la mayor solemnidad la que durante más de mil años, fue nueva capital del mundo: Constantinopla. Su fundador, Constantino I el Grande, la llamó Nova Roma. Con ello indicaba que la vieja urbe del Tíber estaba en declive, pero el Imperio contaba ahora con una digna sucesora. La nueva metrópolis consistía en una reconstrucción monumental de la colonia griega de Bizancio, allí donde Europa y Asia se enlazaban en el estrecho del Bósforo. La creación de Constantinopla, o ciudad de Constantino, que fue el nombre utilizado desde el principio por la gente, venía a solucionar varios problemas. El primero era que la sede tomaba el relevo de la antigua Roma, relegada ya por Diocleciano como centro del estado.Además, la ciudad de Constantino corregía en buena medida la dispersión de la autoridad originada por la multiplicación de capitales, primero debido a la anarquía militar y luego por la implantación de la tetrarquía. Constantinopla permitía además mantener a raya en primera línea a los pueblos danubianos, al oeste, y al Imperio persa sasanida, al este. Eran dos fronteras endémicamente conflictivas. El emplazamiento resultaba fácil de defender. Rodeado por agua, bastaba fortificarlo por un solo flanco, el único terrestre, el occidental (sin embargo, los ataques marítimos al asentamiento irrumpirían décadas posteriores a la muerte de Constantino). La ciudad, además, se hallaba en una transitada encrucijada de rutas comerciales. Tampoco debemos olvidar entre las conveniencias de una nueva capital el factor simbólico o de propaganda. Constantino era un hombre ambicioso, ansiaba pasar a la historia. Para ello, nada como fundar una ciudad a su medida, monumento vivo a la memoria de un líder. No se equivocó.La creación de Constantinopla, como la legalización del cristianismo, fue su mejor baza de cara al futuro. Mientras Roma claudicó ante los bárbaros en 476. El Imperio oriental - el bizantino - dirigido desde el Bósforo, duró casi un milenio más hasta la su caida a manos de los invasores turcos en 1453. Pero el legado constantiniano tampoco ha desaparecido del todo a partir de entonces. Aunque islamizado y modernizado, ha perdurado de algún modo en vestigios arquitectónicos y urbanísticos del casco antiguo de Constantinopla. Cabe precisar que el proyecto de Constantino de transferir la sede imperial fuera de Roma no era nuevo. Ya Julio César, cuenta Suetonio, había imaginado mudar la capital de la República a la egipcia Alejandría. Pero fue durante la anarquía militar (235-285) cuando el papel de Roma se vio seriamente afectado. Los generales golpistas que se autocoronaban establecían su capital en cualquier centro urbano en que estuvieran acantonados. Esta atomización se agudizó con la tetrarquía de Diocleciano. En 303, durante la única visita a Roma del augusto, este llegó a la conclusión de que Roma era demasiado decadente para continuar siendo el núcleo del Imperio occidenta.Él gobernó desde Nicomedia,
como haría luego Licinio, el aliado y posteriormente adversario de Constantino. Otros tetrarcas se instalaron en Rávena, Milán, Tréveris, Eboracum (York) o Tesalónica. Con la fundación de Nova Roma, Constantino hizo volver las cosas temporalmente a su cauce. Resulta significativo que la decisión de edificarla fuera tomada por Constantino apenas unas semanas más tarde de haber derrotado a Licinio en Crisópolis. En el campo de batalla, el Grande reunificó el territorio estatal, dividido en dos hemisferios. Lo siguiente fue buscar una capital estable para el Imperio que iba a reestructurar a su parecer, como monarca absoluto. Tras estudiar otras posibilidades, desde la legendaria Troya, en Asia Menor, a Naissus, donde había nacido, Sérdica (Sofía) o Tesalónica, se decantó por fundar la sede de su gobierno en el emplazamiento heleno de Bizancio. En cualquier caso, todas las opciones analizadas se situaban en el oriente del Imperio. La inclinación al este del eje político se percibía desde hacía siglos. Pese a instaurar la tetrarquía, Diocleciano, antecesor de Constantino y el emperador de más peso en el sistema cuatripartito, se había reservado el augustado de Oriente y se había instalado en Nicomedia. Oriente era más rico, más prestigioso como cuna de refinadas civilizaciones y, además, aceptaba por tradición el talante teocrático que iba adquiriendo el mandato imperial en la Roma tardía. Y cuando Constantino construyó su capital en Bizancio, no hizo sino confirmar el traslado definitivo al este del poder romano. Existe un icono donde aparece Constantino presidiendo el Primer Concilio de Nicea (325) y teniendo anacrónicamente el texto del Símbolo niceno constantinopolitano en la forma adoptada en el Primer Concilio de Constantinopla (381). Esto ocurrió el 3 de noviembre de 324. Ese día el emperador empezó las obras de la ciudad. Siguiendo un rito pagano, dibujó con la punta de una lanza una curva desde el mar de Mármara hasta el Cuerno de Oro. El perímetro trazado comprendía un área tres o cuatro veces mayor que la de la Bizancio griega remodelada hacía poco más de un siglo por Septimio Severo. El primer establecimiento databa, según la leyenda, de 658 a. C. Una expedición helena de Megara, comandada por Bizas, tomó una aldea que había en el lugar llamada Ligos. Pese a su soberbia localización, la colonia de Bizas, Bizancio, pronto vio frenado su desarrollo debido a los avatares bélicos. Las guerras médicas, la del Peloponeso y la acción de Filipo II de Macedonia devastaron la región. Posteriormente, la ciudadela tuvo que lidiar con la República romana. Firmó una alianza con el Senado, que permitió al enclave la percepción de las tasas aduaneras del Bósforo, base de su riqueza. También la Roma imperial congenió con la colonia griega, respetando su régimen democrático. Solo hubo un tropiezo, cuando ascendió al trono Septimio Severo. Bizancio se asoció con un adversario de este césar, por lo que Severo, tras asediar la urbe de 193 a 196, demolió sus murallas y edificios públicos y la subordinó a Heraclea. Sin embargo, el incidente fue olvidado pronto. El emperador restauró los derechos autonómicos y aduaneros, además de levantar los baños de Zeuxipos y comenzar la construcción del hipódromo. Durante la anarquía militar, Galieno volvió a ensañarse con la colonia en 262, pero fue reparada enseguida. Por cierto, la Nova Roma tenía cierto parecido a su referente del Tíber. Un ejemplo, las siete colinas. Sin embargo, fue necesario mucho esfuerzo para modelar una metrópolis a la altura de la ambición del augusto. Miles de esclavos se ocuparon de esta labor. Entre la mano de obra hubo 40.000 soldados federados de procedencia goda. Para realzar la imagen de la ciudad se trajeron monumentos de los cuatro confines del Imperio. Esculturas, columnas, mosaicos, tablas pintadas y obeliscos fueron acarreados desde Alejandría, Luxor, Éfeso y Antioquía, y sobre todo desde Atenas. También se atrajo a Constantinopla a gentes de todas las naciones y profesiones. El emperador estableció allí su residencia, trasladó el Senado y la corte, fijó la administración central y declaró el territorio itálico, es decir, libre de impuestos.
Todas estas medidas dieron un impulso increíble a la metrópolis. Constantinopla fue adquiriendo a un ritmo vertiginoso la magnificencia que la haría brillar en los siglos por venir. Basta un dato sobre su rápido crecimiento. Se calcula que el día de su inauguración, el 11 de mayo de 330, contaba con unos 30.000 habitantes. Un siglo más tarde superaba los 300.000. Pese a defender el cristianismo, al que dio cabida en la fundación solemne, el emperador consagró la ciudad de acuerdo con el ceremonial pagano esa primavera de 330. Presidió en persona el ritual, asistido por el sumo sacerdote Vetio Agorio Pretextato y el filósofo neoplatónico Sopatro, que actuó como augur. Cuando las obras concluyeron, en 336, Constantinopla era un conjunto impactante. En el casco antiguo, cerca de una acrópolis con templos a las deidades tradicionales y dos iglesias (Santa Sofía y Santa Irene), destacaban el enorme palacio imperial y el hipódromo de Septimio Severo, que Constantino había ampliado a dimensiones colosales y conectado con su nueva residencia. Esta zona estaba comunicada con la reciente ampliación a través de una lujosa avenida porticada y un foro circular, con una estatua solar del augusto expuesta en una altísima columna. En torno al nudo monumental se veían la sede del Senado, el Capitolio, la puerta Dorada y una fuente espectacular llamada nymphaeum. Puertos, edificios administrativos, almacenes, baños públicos, teatros y plazas completaban lo más llamativo de su perfil, ceñido por sólidas murallas al oeste, junto a las cuales se levantaba la iglesia-mausoleo de los Santos Apóstoles. De esta manera, Constantinopla estaba preparada para afrontar su hegemonía sobre el mundo. Aún habría de esperar dos siglos, hasta mediados del VI, la era de Justiniano, para convertirse en la joya, medio oriental y medio occidental, decididamente bizantina, que encandilaría a la cristiandad medieval, por ser su ciudad más populosa y opulenta y la cabeza del Imperio romano de Oriente. Sin embargo, el proyecto de Constantino ya había comenzado con buen pie. Sentenciada la metrópolis ancestral del Tíber, que no tardaría en caer bajo los bárbaros, la capital del Bósforo permitió prolongar mil años más - a su manera, hablando en griego y con rasgos orientales - la estela de Roma, una potencia sin parangón en la Antigüedad que estaba entrando en su declive. Con la caída de Constantinopla en manos de los turcos el 29 de mayo de1453 - una fecha infausta en la historia de la humanidad - el Imperio Bizantino llego a su fin, pero su legado ha sabido perdurar hasta el día de hoy,
actualidad cultural
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